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Accidente de tránsito Prioridad de paso


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Materia: Civil y Comercial

Voces: Accidente de tránsito - Prioridad de paso

Sumario: Si bien la doctrina legal de casación excluye la aplicación de la regla que adjudica preferencia de paso en las encrucijadas a quien viene por la derecha, cuando quien viene circulando por una calle de única mano accede a una avenida de doble mano a la que se considera vía de mayor jerarquía (SCBA, Ac. 79618 del 08/06/05), la aludida preferencia mantiene necesariamente su vigencia frente a un cruce de calles en que ambas vías son de doble mano.

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD

Nota al sumario: En el caso, los padres del menor demandaron en su representación por indemnización de daños y perjuicios derivados de un accidente de tránsito. Relataron que el 28/11/98 aprox. a las 21hs., en circunstancias en que su hijo circulaba por calle Jujuy de esta ciudad en una motocicleta, al intentar el cruce de esa calle con Holdich, apareció por esta última vía, a gran velocidad y sin luces, el camión Mercedes Benz de propiedad de uno de los codemandados y conducido por el otro, provocando que la moto colisionara frontalmente con el sector delantero derecho del vehículo mayor. Como resultado del violento impacto, el menor sufrió severas lesiones, cuya indemnización reclamaron y estimaron en $ 178.000. Expresaron que el 19/12/99 suscribieron un convenio con la aseguradora por $ 4.000 en concepto de indemnización total, única y definitiva, y que pese a debía ser declarado nulo por la falta de intervención del Asesor de Incapaces, demostraba per se, la asunción de la responsabilidad del accidente por parte de la Cía. de Seguros. Corrido traslado, los demandados alegaron el hecho de la víctima como causa del accidente. La citada en garantía reconoció la cobertura pero negó la responsabilidad de su asegurado en el accidente, oponiendo -además- el convenio oportunamente suscripto con el damnificado. Luego de acordarse la intervención al Asesor de Incapaces, se pasó a la etapa de prueba. Durante su curso llegó el demandante a la mayoría de edad, y se presentó a estar a derecho, Clausurada que fue esta fase procesal se dictó sentencia. El resolutorio negó validez al convenio antes referido y declaró la responsabilidad de los demandados y de la aseguradora, acordando la suma de $ 37.000 por lucro cesante futuro, de $ 80.000 por incapacidad física, de $ 3.000 por gastos de asistencia psicológica, otros $ 4.000 por gastos de asistencia médica y farmacéutica y $ 80.000 por daño moral, es decir un total de $ 204.000 del que detrajo la a quo la suma de $ 4.000 que los padres de la víctima habían recibido por el convenio nulo, quedando fijada la condena en $ 200.000 con más sus intereses "...a la tasa pasiva que abona el Banco de la Provincia de Buenos Aires en las operaciones a treinta días, durante los distintos períodos de aplicación desde la fecha del hecho -28 de noviembre de 1998- hasta su efectivo pago..." (v. sen. 1ra. inst.) Apelaron los demandados y la citada en garantía, pero solo uno de la accioandos sostuvo su recurso. La Alzada modificó la sentencia exclusivamente contra ese apelante, eximiéndolo del cincuenta (50) por ciento de la responsabilidad del accidente que había motivado el proceso, y reduciendo por lo tanto la condena que se le había impuesto en la misma proporción, con la declaración de que esa decisión "...no afecta la situación del restante codemandado ni de la aseguradora..." (v. sent. Cám.).

Juzgado origen: JC0700BB

Doctrina legal: Tal como lo señala el fallo, la Suprema Corte de Justicia de la Pcia. de Buenos Aires tiene dicho que "La prioridad de paso de quien arriba a la encrucijada por la derecha desaparece si enfrenta el cruce de una avenida de doble mano, lo que constituye una vía de mayor jerarquía". (Ac. 79618, S, 08/06/05, Juez Roncoroni (MA), en "Salinas, Marcela c/ Cao, Jorge s/ Daños y perjuicios", Juba sum. B27897).

Texto completo: Resolución apelada (54705.doc)

Materia: Civil y Comercial

Voces: Accidente de tránsito - Prioridad de paso

Sumario: La preferencia de paso para el que viene por la derecha no es invocable por quien se encontraba a apreciable distancia de la encrucijada cuando el otro vehículo accede a ella (SCBA, Ac. 75528, 30/10/02). De lo contrario, se estaría propiciando la paralización del tránsito vehicular en las ciudades al quedar los automotores inmovilizados en las esquinas aguardando que no se vean rodados por la derecha para poder superar la encrucijada, y se estaría asimilando esta situación -que sólo requiere de una disminución de la velocidad para ceder el paso si correspondiere-, a la de esos casos en los que se emplaza la señal que ordena la detención del vehículo. Pero no por eso queda condicionada la prioridad de paso a un arribo simultáneo al cruce de calles (SCBA., Ac. 89701 del 08/06/05). Bastará para mantener la operatividad de esta regla con que, quien está más retrasado, muestre una aproximación razonablemente suficiente como para que haya podido ser advertida su presencia por quien debe franquearle el paso.

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD

Doctrina legal: Tal como lo señala el fallo, la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires tiene dicho que: "No puede hablarse de prioridad de paso cuando uno de los vehículos se encuentra a apreciable distancia de la bocacalle" (SCBA, Ac. 75528 , S, 30/10/02, Juez Negri (SD) en "Pellegrini, Alberto Ramón y otra c/ Motta, Pastor Guillermo y otros s/ Daños y perjuicios", Juba sum. B26528) y que: "El texto del art. 57 de la ley 11430 es suficientemente claro al disponer que quien viene por la izquierda sólo podrá continuar su marcha si luego de frenar la misma hasta casi detenerla, advierte que no circulan autos con prioridad de paso; lo que no está condicionado al arribo simultáneo a la encrucijada" (SCBA, Ac. 89701, S, 08/06/05, Juez Pettigiani (SD) en "Echeto, José Argentino c/ López, Saúl y otro s/ Daños y perjuicios", Juba sum. B27905).

Materia: Civil y Comercial



Voces: Accidente de tránsito - Responsabilidad concurrente

Sumario: En el caso, no cabe duda de que ha sido la motocicleta la embestidora. Porque a despecho de lo que dicen los testigos, que parecen mostrar cierta complacencia con la víctima al eludir individualizarla como embestidora, lo cierto es que terminan por declarar que vieron al ciclomotor pasar por debajo del camión. No está en discusión el hecho de que el impacto sobre el camón se produjo en su lateral derecho aproximadamente sobre la mitad del vehículo, al comienzo de la caja. Lo que implica que al producirse la colisión, éste ya estaba pasando. Cosa que admiten los testigos, al señalar que cuando se produjo el accidente el camión "ya estaba pasando" o que "había pasado el foco" (refiriéndose a la luminaria que pende en la mitad de la encrucijada), o que "había traspuesto la mitad del cruce". No hay constancia de que la velocidad que llevaba la motocicleta fuera elevada, en tanto que salvo un testigo, los demás supuestamente presenciales le adjudican al camión una velocidad mayor. Pero si reparamos en que esos mismos testigos narran que luego del impacto el ciclomotor pasa por debajo del camión, lo que implica que ha debido deslizarse por entre los dos ejes del vehículo mayor, no es posible sostener que haya sido tan reducida la velocidad de la moto, porque se necesitaba de una gran energía cinética para proseguir la marcha luego de un impacto que a juzgar por el hundimiento de la chapa de la caja del camión, no ha sido menor. Y no ha podido ser muy alta la velocidad que llevaba el demandado, porque de lo contrario no habría tenido tiempo la motocicleta para pasar limpiamente por debajo del camión. No podemos saber mucho más de lo ocurrido. La pericia conjetura sin mayor fundamento sobre una posible maniobra de elusión que el propio demandante no recuerda haber efectuado, y que no puede corroborarse con un examen sobre la motocicleta, porque nadie se preocupó por peritarla, y porque conforme reglas elementales de experiencia, las huellas del impacto sesgado que muestran las fotografías de la Instrucción Penal Preparatoria son también compatibles con la composición de fuerzas que genera una colisión como la que nos ocupa. Quedando la prioridad de paso como elemento de cargo contra el demandado, en un contexto en el que no hay prueba cabal de un ingreso simultáneo a la encrucijada, pero en el que tampoco es posibles sostener que el motociclista haya estado tan lejos como para neutralizar totalmente esa preferencia, puesto que con los reparos que nos merecen los testimonios rendidos en autos en orden a la velocidad de ambos rodados, hay coincidencias en los declarantes en ubicar a los dos protagonistas del hecho cerca de la bocacalle. Pero esta preferencia tampoco autorizaba al actor a avanzar y embestir a quien la había desatendido y estaba superando la intersección de calles. Por lo que se evidencia en el damnificado una falta de dominio del ciclomotor, abonada por la condición de embestidor del motociclista, a una velocidad que no pudo ser muy baja, en la medida en que produjo un impacto considerable sobre la caja del camión y no se detuvo ahí sino que pasó por debajo de él. Lo que nos lleva a considerar que ambas partes han contribuido a la producción del accidente, en tanto cada una de ellas ha puesto una condición necesaria para ese lamentable desenlace, de esas que según el curso natural y ordinario de las cosas determinan un resultado como el que se produjo (art. 901 y ss. C.Civ.). La falta de prueba convincente de un arribo simultáneo a la encrucijada no nos permite asignar a la inobservancia de la prioridad de paso un rol preponderante en la causación del accidente, Y en ausencia de elementos de juicio para asignar mayor eficacia causal a la conducta de uno de los protagonistas, concluímos en que debe establecerse en un cincuenta por ciento la contribución de cada uno a la producción del evento dañoso. Lo que implica sostener que mientras el demandado deberá hacerse cargo de la mitad de los daños ocasionados al actor, éste deberá absorber, en relación a aquél, la otra mitad del perjuicio.

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD

Juzgado origen: JC0700BB


Materia: Civil y Comercial

Voces: Accidente de tránsito - Deber de prudencia o previsión

Sumario: La alegada admisión del actor de no haber mirado a la izquierda antes de transponer el cruce, queda disminuída en su significación por aplicación del principio de confianza, que le autorizaba a suponer que quien venía de esa dirección y por tanto debía cederle el paso, no intentaría un avance a destiempo.

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD

Juzgado origen: JC0700BB

Materia: Civil y Comercial

Voces: Accidente de tránsito - Conducta de la víctima - Relación de causalidad

Sumario: No es relevante que haya admitido el motociclista su anterior consumo de cerveza, en la medida en que el estado de ebriedad que se le adjudica no tiene relación causal con el accidente, que reconoce su génesis en la inobservancia por parte del demandado de la prioridad de paso que correspondía al actor y en un avance del motociclista frente al camión que estaba superando el cruce de calles, circunstancias que no tiene como antecedente la ingesta de cerveza que no le impidió al accionante ir luego hasta la casa de la madre de su hijo y regresar hasta el lugar del hecho. Porque si del elenco de circunstancias que rodean al hecho supriminos hipotéticamente el consumo de cerveza que admite el damnificado, el accidente se habría producido de todos modos. Lo que revela que no fue ésa la causa del infortunio. Por la misma razón, tampoco es relevante la ausencia de casco en el motociclista, criterio que venimos reiterando en numerosos pronunciamientos (v. causas nro. 110268; 112100; 114151; 115790; 123522, etc .), que sustenta también la Excma. Suprema Corte (Ac. 61908 del 15/07/99, Ac. 70399 del 29/12/99, Ac. 80533 del 04/12/02 etc.), y que es tanto más aplicable en este caso, en el que se reclama resarcimiento por lesiones que no afectan principalmente la zona que el casco ausente debía proteger.

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD


Materia: Civil y Comercial

Voces: Recurso de apelación - Facultades y límites Alzada - Litisconsorcio facultativo - Efectos

Sumario: En ausencia de elementos de juicio para asignar mayor eficacia causal a la conducta de uno de los protagonistas, concluímos -modificando lo decidido en la sentencia de primera instancia- que debe establecerse en un cincuenta (50) por ciento la contribución de cada uno a la producción del evento dañoso. Lo que implica sostener que mientras el demandado deberá hacerse cargo de la mitad de los daños ocasionados al actor, éste deberá absorber, en relación a aquél, la otra mitad del perjuicio. Situación que desde luego no es extensiva al restante codemandado ni a su aseguradora, por tratarse de un litisconsorcio facultativo, y no haber sostenido sus respectivos recursos. Es sabido que en estas situaciones la apelación de uno de los litisconsortes no beneficia a los restantes, a fortiori cuando la responsabilidad de estos últimos se asienta sobre una base objetiva (Palacio, Lino E., "Derecho Procesal Civil", t.III, p. 224, Bs. As., 1990).

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD



Doctrina legal: La Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires tiene dicho que "Tratándose de un litisconsorte activo facultativo, el rechazo de la pretensión accionada y el consentimiento derivado de la falta de sostenimiento de la apelación, ha agotado a su respecto el proceso. La circunstancia de que el restante litisconsorte siguiera con el procedimiento apelatorio con resultado adverso, no produce el renacimiento de aquella pretensión" (SCBA, Ac. 86708, S 30/06/04, Juez Hitters (SD) en "Colegio de Farmacéuticos del Partido de Bahía Blanca y Cámara de Farmacias de Bahía Blanca c/ Municipalidad de la Ciudad de Bahía Blanca s/ Acción meramente declarativa", Mag. votantes: Hitters - de Lázzari - Roncoroni - Negri-Kogan, Trib. de origen: CC0102BB, Juba sum. B27434) y que "Tratándose de un litisconsorcio facultativo, los actos de cada litisconsorte son independientes en sus efectos de los restantes, tanto en el ataque como en la defensa, que unos pueden allanarse y sufrir condena los otros, ser rebeldes uno y otros no, etc. (SCBA, Ac.42540, S, 30/10/90, Juez Laborde (SD) en "García, Hugo A. c/ Salvai, Mario s/ Daños y perjuicios", AyS 1990-IV-9, Mag. votantes: Laborde - Negri - Mercader - Salas - Rodriguez Villar, Trib. de origen: CC0101BB, Juba sum. B21308)

Diccionario: A fortiori: expr. adv. lat. Con mayor razón. (Real Academia Española - Diccionario de la lengua española, ed. Espasa-Calpe S.A., Madrid 1947 - 17º ed., p.32). - Es una especie de los argumentos lógicos que, sin revestir las formas clásicas del típico, o sea del silogismo, se acerca algo a él en su manera, más que de concluir, de establecer el lazo formal del antecedente con el consiguiente. Tiene por objeto refutar errores y precisar verdades ya reconocidas, fortaleciéndolas merced a determinadas comparaciones (Diccionario Enciclopédico Hispano-Americano - Montaner y Simón Editores, Barcelona 1887 - T.1, pág.534, www.filosofia.org/enc/eha/e010534.htm). - Se puede utilizar esta expresión en dos sentidos. En el primero de ellos, para indicar que existen enunciados, en el discurrir de un razonamiento, que refuerzan la verdad de la proposición cuya validez se intenta demostrar; en este caso se dice de tal proposición que es "a fortiori" verdadera. En el segundo sentido, se llama "a fortiori" a un argumento en el que se utilizan adjetivos comparativos (mayor que, mejor que) de modo que permitan pasar de una proposición a otra. (www.webdianoia.com/glosario)

Materia: Civil y Comercial

Voces: Accidente de tránsito - Daño resarcible

Sumario: Toda otra lesión a bienes dignos de tutela, toda repercusión de la minusvalía en la vida de relación del damnificado, toda lesión a su derecho a la indemnidad psicofísica, todo menoscabo al derecho a la plenitud de vida, puede y debe indemnizarse como un perjuicio de índole patrimonial o como un detrimento de orden moral. En un mismo sentido, la Excma. Suprema Corte de Justicia de la Provincia ha dicho que "no resulta procedente la reiteración del pedido de reparación de la integridad psicofísica como daño indemnizable independiente y adicional a las otras categorías -daño patrimonial y extrapatrimonial- en las que el tribunal consideró expresamente comprendido el resarcimiento por el menoscabo que se involucra bajo esa denominación (L.81159, DJBA, 164-125). Y por el mismo camino transita la generalidad de la doctrina y de la jurisprudencia nacional (v. Galdós, Jorge M. ¿Hay daño biológico en el derecho argentino?, en JA, año 2006-II, Fascículo 13, p.3).

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD

Juzgado origen: JC0700BB

Reitera doctrina: Expte. 107566/2000 R del 06/05/00 en autos: "Galante Pedro D. y otra c/ Lezcano Rubén Eduardo s/ Daños y Perjuicios" - Mag. votantes: Diez - Salvatori Reviriego - Cervini (SD) y Expte. 124788/2005 S del 25/08/05 en autos: "Jauriguiberry, Irma Isabel c/ De Fino, Egidio Emilio y Otros s/ Daños y Perjuicios" - Juez del voto: Ribichini (SD) - Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD).

Doctrina legal: SCBA, L81159 S 27/11/02 , Juez Pettigiani (MA) en "Caruso, Pablo C c/ Eland SA y otros s/ Daños y perjuicios derivados de accidente de trabajo", DJBA 164, 126, Trib. de origen: TT0300TA, Juba sum B47486

En un mismo sentido: De manera similar se ha expresado la Sala II Departamental (CC0102BB) en el Expte. 118744 sen. del 02/12/03 caratulado: "Carrizo, Ada Mariana c/ H.H. Flori S.A. y Martos, José s/ Daños y Perjuicios" - Juez del voto: Viglizzo (SD) - Mag. votantes: García Festa - Viglizzo - Pilotti y en el Expte. 122146 sen. del 28/10/04 caratulado: "Rodríguez, Nora Esther c/ Calcagni, Pablo y Otros s/ Daños y Perjuicios" - Juez del voto: Pilotti (SD) - Mag. votantes: García Festa - Viglizzo - Pilotti

Materia: Civil y Comercial

Voces: Daños y Perjuicios - Gastos de convalecencia

Sumario: Lo que la sentencia denomina "daño psicológico" no es en realidad más que un capítulo de los gastos de convalecencia, puesto que probada la necesidad de asistencia psicológica, es correcto y conforme al principio de integralidad de la reparación que sienta el art. 1069 C.Civ., conceder un importe a efectos de posibilitar que el demandante revierta su situación afrontando un tratamiento con u profesional de psicología.

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD

Juzgado origen: JC0700BB

Materia: Civil y Comercial

Voces: Daño Moral - Monto

Sumario: El daño moral ($ 80.000) no resulta objetable ni puede impugnarase en función de lo concedido por daño patrimonial ($ 124.000). La tesis que propone la cuantificación del daño moral en un porcentaje del patrimonial es inaceptable, y con razón ha sido desestimada por absurda por la doctrina moderna, y duramente tachada de "hija del facilismo" (Mosset Iturraspe, Jorge "Responsabilidad por daños", t.IV, p. 193, Bs.As., 1971). Porque no se advierten razones que lleven a establecer una relación de este tipo, criterio que al par que niega la autonomía del daño moral frente al patrimonial, choca también con la propia experiencia de vida, que muestra situaciones en las que existen ingentes perjuicios patrimoniales sin que haya daño moral, y otras en las que el agravio moral es cuantioso y sin embargo no hay daño material o lo hay en mínima medida.

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD

Juzgado origen: JC0700BB

Materia: Civil y Comercial

Voces: Daño moral - Monto

Sumario: Si como termina por admitir el apelante, debe indemnizarse el daño moral por su costo de reversión -cosa en la que estamos de acuerdo-, nos parece que el precio del consuelo no puede ser en este caso inferior al reconocido en la instancia anterior. Porque con menos de los $ 80.000 concedidos, difícilmente podrá proveerse el demandante de bienes que compensen por el dolor que supone la lamentable situación en la que se encuentra. Si a los padecimientos que suponen lesiones de la naturaleza de las experimentadas por el actor, con su carga de molestias, dolores, inquietudes e incomodidades, agregamos las secueltas permanentes -79 por ciento de incapacidad- que le obligan a soportar la desfuncionalización de la uretra seccionada y la realización de una cistostomía permanente para evacuar la vejiga, y una alta probabilidad de impotencia coeundi, y si evaluamos el impacto de esta afilgente situación en la psiquis de la víctima, con su particular visión de la vida, sus sentimientos y aspiraciones, veremos que el importe acordado, con el que hoy podría adquirir con dificultad un pequeño departamento para solucionar el problema de vivienda que es común a quienes comparten su condición social, o que le permitiría la exigua distracción de algunos viajes, no puede en modo alguno reputarse excesivo.

Tribunal: CC0101BB

Expediente: 126952/2006 - S

Fecha: 12/09/06

Carátula: "C., O. C. y R., M. L. c/ A., A. A. y P., F. R., L. S. L. P. S.A. s/ Daños y Perjuicios"

Juez del voto: Salvatori Reviriego

Mag. votantes: Salvatori Reviriego - Diez - Ribichini - SD



Juzgado origen: JC0700BB

Observación: Al respecto, la Sra. Juez Dra. Marta S. Coccia de Velázquez en su sentencia -confirmada en lo principal y montos por la Alzada- dijo: "...a) Las lesiones sufridas por C. han sido extensamente descriptas en la pericia médico forense de fs. 523, como también sus secuelas.- Informa el perito fue internado el día del accidente con traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento, fractura del techo de la órbita con neumoencéfalo y contusión hemorrágica frontal derecha y traumatismo abdominal.- Este último produjo la fractura de la pelvis y el sacro, hematoma retropritoneal, rotura vesical y sección de uretra prostática.- Se le brindó asistencia respiratoria mecánica, efectuándosele una cirugía exploratoria abdominal para determinar las lesiones en la región y reparar la herida vesical.- Se le practicó una neurocirugía para control de las lesiones encefálicas.- Luego del período agudo, fue derivado al Hospital Durand de Buenos Aires para practicar la/s cirugía/s reparadora/s de la estenosis uretral, habiendo pasado por tres cirugías programadas, las que no lograron reparar la estenosis, por lo cual se le debió dejar un cateter vesical en forma permanente.- Añade el forense que las lesiones cráneoencefálicas no dejaron secuelas físicas de relevancia.- En cambio, sañala que el traumatismo abdominal originó lesiones que permanecen a la época del informe (septiembre de 2002) con secuelas a nivel del aparato genitourinario. Describe las complicaciones que pueden traer este tipo de traumatismos: incontinencia urinaria, impotencia sexual, resangrado, estrechez o estenosis uretral.- Describe las secuelas físicas que padece C. a nivel genitourinario: citostomía o talla vesical permanente (sonda) para evacuar la vejiga e impotencia generandi (imposibilidad de procrear) por estenosis infranqueable de la uretra prostática.- Para luego afirmar: "resulta altamente probable que el actor padezca impotencia coendi (imposibilidad de efectuar el coito por falta de erección). Estima una incapacidad laborativa parcial y permanente del 79 por ciento de la total obrera dada por citostomía definitiva (un 70 por ciento y por la disfunción sexual postraumática de causa orgánica (impotencia generandi) del orden del 30 por ciento· Afirma que la única intervención posible para Capparella es la colocaciónde una prótesis peneana, ya que afirma la imposibilidad de orinar naturalmente.- Dice que las lesiones son compatibles con el accidente y que las mismas han demandado 1 año desde su producción hasta el actual estado de mejoramiento. Afirma que las lesiones carecen de recuperación, y que los tratamientos hasta el momento efectuados son adecuados... ha sido contundente el perito médico forense en cuanto a la imposibilidad definitiva de la recuperación de la función orgánica de evacuación vesical y de la posibilidad de engendrar o procrear, como asimismo la altamente probable impotencia coendi (imposibilidad de efectuar el coito por falta de erección), proponiendo como solución plausible para este aspecto una cirugía reparadora para colocarle una prótesis peneana..." (v. considerando 4to. "a" sen. 1ra. Ins.).

Diccionario: Impotencia coeundi: según León Roberto Gindin en "Definiciones, reflexiones, estadísticas y clínica en impotencia" publicado en el sitio de la Asociación Argentina de Psiquiatras (www.aap.org.ar), designa habitualmente la falta de erección. (00047.doc).


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