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2014 bloque raíces históricas de la españa contemporánea. La prehistoria y a edad antigua


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EPÍGRAFES CORTOS SELECTIVIDAD. RESUMEN DE LOS APUNTES DE CLASE

2014
BLOQUE 2. RAÍCES HISTÓRICAS DE LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA.
2. LA PREHISTORIA Y A EDAD ANTIGUA.


    1. El proceso de hominización en la península Ibérica: Nuevos Hallazgos.

Por proceso de hominización entendemos la aparición y asentamiento del género “Homo” en la península Ibérica. Este proceso se produce a lo largo del Paleolítico, etapa más antigua de la prehistoria, en la que el hombre se dedica a la caza y a la recolección, y presenta unos estadios culturales aun muy primarios.


Análisis tradicional. Teorías lineales:

P. Inferior (2Mill. Años- 100000 a. C). Periodo cultural conocido como “Achelense” (Bifaces rudimentarios). Principales yacimientos en Torralba y Ambrona (Soria). Atapuerca (Burgos), Bañolas (Cataluña), Orce (Granada). Primeros Homínidos: HÁBILIS, ERECTUS.
P. Medio (100000-35000 a. C.) Cultura Musteriense, técnica “Levallois”. Homínido NEANDERTHAL. Salto cualitativo. Yacimientos en Gibraltar.
P. Superior (35000-10000). Cultura Magdaleniense. Arte paleolítico (Cuevas de la cordillera Cantábrica: ALTAMIRA, CASTILLO, TITO BUSTILLO) y arte MUEBLE. Desarrollo estructuras de habitación, perfeccionamiento y creación de nuevos útiles líticos, INDUSTRIA ÓSEA. SAPIENS SAPIENS. Culminación proceso hominización.
TESIS TRADICIONALES Y NUEVAS TESIS:


  • Habilis, Erectus, Neandertal, Sapien-Sapiens..., TEORÍA LINEAL... (Tradicional)




  • NUEVOS HALLAZGOS, ATAPUERCA... Nuevas tesis de TIPO ARBORESCENTE, que explican mucho mejor el problema de los “eslabones perdidos”. (Investigadores Arsuaga, Carbonell, Bermúdez de Castro). Del Homo HABILIS AL HOMO ERGASTER:

    • Una vía al H. Erectus y se extingue

    • Otra vía al Homo Antecesor de la que:

      • P. MEDIO, Una da lugar al H. HEIDELBERGENSIS que a su vez evoluciona hacia el H. NEANDERTHAL, (se extingue).

      • Otra, la más importante, que evoluciona durante todo el PALEOLÍTICO MEDIO a través del H. ANTECESOR hacia el H. SAPIENS ya en el paleolítico superior.

Según las teorías tradicionales el primer homínido en poblar la península sería el Homo “Hábilis” o el “Erectus”, en estadios iniciales del paleolítico inferior. Con las teorías “arborescentes”, en base a los nuevos hallazgos, se concluye que los primeros homínidos en poblar la península debemos situarlos en el entorno del homo “Antecesor”, en un estadio avanzado del paleolítico inferior, vinculado a las migraciones que el homo “Ergaster” realizó desde África, origen en todo caso del proceso de hominización.





    1. Pueblos prerromanos. Colonizaciones históricas: fenicios, griegos y cartagineses.

Los pueblos prerromanos son un conjunto de pueblos peninsulares configurados a lo largo de la edad del hierro (IX-III a. C.). Tartessos, Iberos, Celtas y Celtíberos se encontrará Roma a la llegada a la península.


TARTESSOS. (VIII-VI a.C.).Triángulo Cádiz, Huelva, Sevilla. Primera gran civilización peninsular con dominio de la escritura, el hierro y el urbanismo. Sincretismo cultural a partir de las colonizaciones fenicias. Poderío minero y ganadero. Importancia del ORO y de la PLATA.

  • IBEROS. (VI-III a. C.). Centro y levante peninsular. Fusión de las influencias producidas por las colonizaciones griegas y cartaginesas. Desarrollo también de la escritura, el hierro y las estructuras urbanas. Importancia de la ganadería trashumante (ovina).Gran capacidad guerrera. Importancia del arte (Dama de Elche).

  • CELTÍBEROS. (VI-II a. C.). Centro peninsular. Fusión de las influencias celtas con la íberas, aunque el factor céltico es el más importante. Economía Agraria, viven es castros fortificados. El componente céltico de todos estos pueblos es mayoritario.

  • CELTAS. (IX-I a. C.). Noroeste, norte y noreste peninsular. Conocimiento de la escritura y ritos especiales como la incineración. Menos desarrollo cultural que los anteriores. Dominio del hierro. Orígenes culturales indoeuropeos a través de los pirineos. Economía agraria y rural. Poblados también en torno a Castros.


Colonizaciones históricas: fenicios, griegos y cartagineses.
En el primer milenio a.C. la zona del sur y el levante peninsular va a recibir la llegada de oleadas colonizadoras de pueblos procedentes del mediterráneo que contaban con una cultura mucho más evolucionada que los aborígenes.
Fenicios, griegos y cartagineses llegarán, por este orden, a las costas mediterráneas. Su propósito era económico: buscaban metales (cobre, plata, estaño, oro) y otros productos (salazones, pesquerías...).
Los Fenicios procedían del actual Líbano en el próximo oriente. Se trataba de una cultura civilizadora que conocía la escritura y el hierro y que se dedicaba al comercio. Son los responsables más directos de que la P. Ibérica entre en la historia, y configurarán la cultura Tartésica. Llegarán a comienzos del primer milenio a. C. y se establecerán en el sur y levante peninsular (espacio de Tartessos). Fundación de Cádiz, 1000 a. C. y otras ciudades como Málaga. Factorías comerciales. Relaciones claras con Tartessos.
Las Colonizaciones griegas serán más tardías. Muchos restos arqueológicos. Los griegos, procedían de su colonia de Massalia (Marsella), fundaron diversas colonias en el litoral mediterráneo a partir del siglo VII a.C. Destacan  (Ampurias) y Rhode (Rosas). Serán los responsables fundamentales de la configuración cultural ibérica. Sus objetivos en la península, como en el caso de los fenicios, eran comerciales. Se establecerán en el centro y el norte del mediterráneo.
Colonizaciones Púnicas. Siglos VI y III a. C. Sustituyen a los Fenicios en las actividades comerciales peninsulares. Los Cartagineses, procedentes de Cartago, colonia fenicia en el actual Túnez, crearon colonias muy activas como Ibiza, cuyo auge comercial se desarrolló del siglo V al III a.C, Cartago Nova, Alicante, etc. Contribuyen junto a los griegos, con los que entran en conflicto, a configurar la cultura Ibérica en la península. Se establecen en el sur levantino y en las baleares.
El legado de las colonizaciones fue importante, aunque solo afectó a la costa mediterránea y el valle del Guadalquivir. Nuevos cultivos, como el olivo y el esparto, torno del alfarero (desarrollo de la cerámica), acuñación de monedas, alfabeto, escritura, dominio del hierro, rudimentos civilizadores, principios del urbanismo, etc.



    1. Conquista y romanización: la pervivencia del legado cultural romano en la cultura hispánica.

La conquista se inicia como consecuencia de los enfrentamientos entre cartagineses y romanos por el dominio del mediterráneo. Al violarse el tratado del Ebro (Sagunto), los romanos atacan a los cartagineses situados en la península. Los derrotan y luego inician la conquista de la península propiamente dicha.


Proceso de la conquista (Etapas):


  1. Enfrentamiento y victoria sobre los cartagineses, segunda guerra púnica, (218- 201 a. C.). Penetración de Roma en los valles del Guadalquivir y en el valle del Ebro.

  2. Mediados del siglo II a. C. Enfrentamiento con los pueblos indígenas. Llegada hasta la meseta y dominación de los pueblo meseteños (Lusitanos con Viriato a la cabeza, resistencia y derrota de de Numancia (Vacceos) en el 133 a. C.).

  3. Conquista y dominio total de la península por Roma, con el éxito de las guerras cántabras en época del emperador Augusto, siglo I, a. C.

Por ROMANIZACIÓN entendemos el proceso de imposición y adaptación de los pueblos hispanos a las estructuras sociales, políticas y culturales del imperio romano.


En primer lugar los romanos proceden a organizar territorialmente la península, según avanza la conquista, de la siguiente manera:
a) En el año 197 a. C. dos provincias, ULTERIOR (Valle Guadal.) Y CITERIOR (Mediterráneo y Valle del Ebro).
b) Augusto, 14 A. C. Tres provincias, (Baetica, Lusitania y Tarraconnesis).
c) Diocleciano; (297 d. C.). Seis provincias, (Tarraco, Gallaecia, Cartaginensis, Baleárica, Baética, Lusitania).
Pero los aspectos fundamentales de la romanización, del legado cultural de Roma, que llega hasta nuestros días, los vamos a ver sobre todo en los siguientes aspectos:
Difusión del CRISTIANISMO

UNIFICACIÓN LINGÜÍSTICICA con el latín. Punto de partida para las distintas lenguas romances.

DERECHO ROMANO como base de organización jurídica y administrativa

ADMINISTRACIÓN propiamente dicha como base de la organización del estado.

ARTE como elemento fundamental de la estética occidental

OBRAS PÚBLICAS DENTRO DEL PROCESO DE ROMANIZACIÓN.

ARQUITECTURA.

LITERATURA.

FILOSOFÍA, etc.

Todos estos aspectos han caracterizado la cultura hispánica a lo largo de la historia hasta la actualidad.


2.4. Las invasiones bárbaras. El reino visigodo: instituciones y cultura.
A partir del siglo III d. C. se produce una pérdida de fuerza de la estructura sociopolítica del Imperio Romano. Ello redundará en la península Ibérica y en la desaparición de Roma de la misma debido a una serie de causas: agotamiento del sistema esclavista, desaparición de la economía monetaria, inflación, fin de las conquistas del imperio, poder de la nobleza frente a la debilidad real, crisis de la ciudad, proceso de ruralización, inseguridad, etc....

Decadencia cultural generalizada.

En esta situación aparecen los visigodos en la península como federados del imperio romano, y tras derrotar a Suevos Vándalos y Alanos toman posesión de la misma ante la debilidad, y finalmente desaparición, del imperio romano de occidente (476).
El reino visigodo de Toledo constituye el primer momento de la historia de España en el que asistimos a una estructura político administrativa uniformizada, con capital en Toledo.

Reinados:

Leovigildo (med. Siglo VI). Unificación territorial (suevos).

Recaredo (fines del siglo VI). Unificación religiosa (catolicismo). III concilio de Toledo en 586.

Recesvinto (fines siglo VII). Unificación jurídica (“Fuero Juzgo”).
LAS INSTITUCIONES, (Siglos V, VI, VII y VII):
Al frente de la monarquía visigoda se encuentre el REY. La monarquía no es absoluta ni patrimonial, es una monarquía electiva que se encuentra al frente de todo el estado. Por debajo del monarca podemos destacar las siguientes instituciones:

Oficio Palatino. Consejo Real que asesora al rey formado por dos instituciones a su vez:
Aula Magna Condes, duques y otros nobles (“fidelis regis”), ayudan al rey en asuntos de la POLÍTICA.

Concilios Eclesiásticos. Se trata de una institución muy importante en la España visigoda con funciones políticas y religiosas. En ellos el rey y los obispos marcan las líneas generales de la política.
Los Duques están al frente del gobierno de las provincias.

Los Condes a la cabeza de entidades menores a las provincias.

Los Obispos al frente de sus obispados con gran poder político, religioso y social.
LA CULTURA:
La cultura del reino visigodo de Toledo recoge algunos de los aspectos culturales del pasado clásico romano hispano. Pero en realidad, la cultura visigoda se encuentra en un nivel muy inferior al romano, o al islámico posterior. No obstante podemos destacar algunos aspectos en este sentido como fueron las actuaciones de los distintos Concilios eclesiásticos toledanos (latín), o aportaciones muy puntuales como fueron las sistematizaciones culturales de San Isidoro de Sevilla en sus famosas “Etimologías”.

Por lo que se refiere al arte visigodo, sí que podemos hacer una mención especial por su trascendencia artística, sobre todo en arquitectura, con obras fundamentales del siglo VI, como San Pedro de la Nave, San Juan de Baños o la Iglesia de Quintanilla de las Viñas.


3. LA PENÍNSULA IBÉRICA EN LA EDAD MEDIA: AL-ÁNDALUS.


    1. Evolución política de Al-Ándalus: conquista, emirato y Califato de Córdoba.

Cuando Rodrigo, último rey visigodo, sube al poder por elección, el clan de Witiza, que acababa de morir, intenta tomar el poder por la fuerza. Para ello llaman en su ayuda a los musulmanes que en plena expansión del Imperio Omeya habían llegado hasta el norte de África. Un pequeño ejército a cuyo frente se encuentra Tarik entra en la Península en el verano del 711 y derrota al rey D. Rodrigo que es traicionado en la Batalla de Guadalete, donde muere. Inmediatamente se desplaza a la Península Muza Ben Muza, gobernador de Kairwan, que junto a Tarik completa la conquista sin apenas oposición. Toman la capital, Toledo, Zaragoza, Sevilla y el resto del territorio, salvo las montañas de la cordillera cantábrica y del pirineo. El contingente de ambos no llegaba a más de 30 mil hombres y eran fundamentalmente bereberes magrevíes, siendo propiamente árabes una minoría. Los musulmanes prosiguen su avance más allá de los pirineos hasta que son derrotados en Poitiers en el 732 por Carlos Martel.


La conquista de la península se realiza muy rápidamente, sin apenas oposición, entre el 711 y el 714.

Hispania quedará integrada dentro del imperio Omeya de Damasco como una nueva provincia: Al-Ándalus (Waliato o Emirato dependiente, 711-756).


Tras el Waliato (711-756), Al-Ándalus entrará en una nueva dinámica política mucho más autónoma cuando el Omeya Abd al Rhaman I, (755-788), que había escapado de la revolución Abassí de Damasco, proclame el Emirato de Córdoba (756-929), (estado independiente políticamente de oriente, pero con cierta sumisión de tipo religioso respecto al imperio Abassí). Al Ándalus pasa a ser un estado independiente musulmán que pone las bases de lo que será una de las grandes potencias en el mundo medieval. Protagonismo de Abderramán I (segunda mitad siglo VIII). Tras la muerte de Abderramán I, Al-Ándalus cae en un periodo de crisis (revueltas de tipo étnico como la “jornada del foso” o “el arrabal de Córdoba”). A mediados del siglo IX llega al poder Abderramán II, coincidiendo de nuevo con un periodo de esplendor de Al-Ándalus a nivel político, económico y cultural. A su muerte, una nueva crisis afectará a los musulmanes hispanos, que será aprovechada por los núcleos de resistencia cristinaos para avanzar (revuelta del “martirio voluntario”, revuelta de Omar If Hafsum, etc.).
La plenitud Andalucí llegará cuando Abd al Rhaman III (912-961) se sacuda la dependencia religiosa de oriente (Bagdad), proclamando el Califato de Córdoba en 929 (929-1031), momento de máximo esplendor de la historia de Al-Ándalus en todos los aspectos, menos el científico (reinos Taifas). Al-Ándalus se sitúa en la cúspide mundial política, militar, económica y cultural, rivalizando con Bizancio y el califato Abassí. El califato andalucí continúa su esplendor con su hijo Al Haken II (961-976) y entrará en crisis tras el caudillaje de Almanzor, muerto en 1002, (primer ministro de Al Haken II y de su hijo Hixem II), desintegrándose en los llamados reinos Taifas tras la Fitna en 1031.


    1. Al-Ándalus: La crisis del siglo XI. Reinos Taifas e imperios norteafricanos.

Tras la dictadura “Amirí” de Almanzor, Al-Ándalus entró en un proceso de descomposición que lleva a su desaparición. Se suceden las luchas por el poder entre los distintos candidatos Omeyas y no Omeyas, que querían ocupar el Califato. Ante el caos y la crisis en el que cayó el Califato andalucí, un consejo de notables reunido en Córdoba en 1031, decide acabar con el mismo mediante la Fitna (Ruptura), que rompe dicho califato en 31 entidades políticas independientes que conocemos como los Reinos Taifas.


Los reinos Taifas se van a caracterizar por su extrema debilidad frente a los reinos cristianos que toman a partir de ahora la iniciativa definitiva en el desarrollo de la “reconquista”. No obstante los reinos Taifas guardan una apariencia exterior de cierta magnificencia, representada sobre todo por el desarrollo cultural y artístico.

Distinguimos básicamente tres tipos de reinos Taifas:




  1. Taifas Bereberes. (En la costa Sur desde el Guadalquivir hasta Granada, son los de pero calidad).

  2. Taifas Eslavos. Sobre todo en Levante, antiguos generales de Almanzor.

  3. Taifas Muladíes. (Muladíes y árabes hispanizados). Las mejores tierras (Taifas de Toledo, Sevilla, Zaragoza, etc.).

Los reinos taifas, ante la hegemonía de los reinos cristianos peninsulares (Pago de “Parias”, etc.), pedirán ayuda a pueblos islámicos del norte de África en distintas ocasiones. Estos pueblos norteafricanos, de carácter fundamentalista y gran rigor guerrero, formarán imperios breves muy belicosos. Atravesarán el estrecho y unificarán los distintos Taifas asimilándolos a sus propios imperios norteafricanos y poniendo freno momentáneamente al avance cristiano hacia el sur. Destacamos sobre todo dos:


El imperio Almorávide peninsular (1090- 1145).

Los cristianos llegan al Tajo (toma de Toledo en el 1085 por Alfonso VI de Castilla) y al Ebro (toma de Zaragoza por Alfonso I el conquistador.). Los Almorávides cruzan el estrecho y derrotan a los cristianos en las batallas de de Consuegra y Uclés (1086-1090). Incorporación de la península al imperio Almorávide (rigorismo religioso).

El Imperio Almohade peninsular (1145-1212). Los Almohades repiten la dinámica de los Almorávides. Destaca la victoria musulmana de Alarcos en 1195.
Tras la victoria cristiana de las Navas de Tolosa de 1212, la presencia islámica en la península prácticamente desaparece y queda reducida al recién creado reino nazarí de Granada (1236), que subsistirá hasta 1492, en medio de las disputas internas del Reino de Castilla y del reino de Aragón.


  1. 3.3. Al-Ándalus: La organización económica y social.

La economía de Al-Ándalus fue una economía de base agraria.

Al-Ándalus se caracterizó por una economía con rasgos urbanos muy destacables, si la comparamos con la ruralización imperante en el resto del continente durante la edad media. Igualmente su economía se organizó en base a un bimetalismo circulante que ponía de manifiesto su apogeo (monedas de oro, Dinar, y plata, Dirhem). En efecto.... se trató de una economía que, pese a tener una base agraria fundamental como era lógico en la edad media, presentaba un protagonismo destacado a cargo del comercio y la industria vinculado a la ciudad.

La organización económica se fundamentaba en base a la instauración y tributo de una serie de impuestos que ingresaban en las arcas reales. Estos impuestos de distinta cuantía, eran el Zakat, pagado por todos los musulmanes y los Muladíes, el Jarach y la Chizya pagados por los no musulmanes, judíos y mozárabes.


En la sociedad andalucí encontramos en la cúspide a lo descendientes de los árabes puros de linaje que llagaron al inicio de la conquista. Estos eran el Emir o Califa, sus familiares y los personajes más significados y sus familias dentro del estado. A continuación podemos destacar una clase privilegiada que ocupa cargos apetecibles en la administración que son los “Jassa”. Parece ser que en Al-Ándalus es posible que existiera una clase media llamada “Maulas”.

Por debajo estarían los pequeños propietarios, campesinos y aparceros junto a comerciantes y artesanos en las ciudades. Finalmente estarían los esclavos como grupo más desfavorecido de la sociedad.

La situación de los Muladíes (cristianos que se convierten al Islam) y de los Mozárabes (cristianos que se mantienen fieles al cristianismo dentro de Al-ándalus), variará con el tiempo, siempre a peor.


  1. 3.4. Al-Ándalus: el legado cultural.

Al-Ándalus fue uno de los centros más importantes de la edad media en lo referente a la cultura, el arte, el pensamiento, la ciencia y las letras. Todo ello configura el legado cultural Andalucí.

Hay que tener en cuenta además que Al-Ándalus actuó como centro en el que se tradujeron, y en consecuencia se conservaron, muchas obras fundamentales de la filosofía y el saber del mundo clásico grecorromano. Estos tratados de saber (Platón, Aristóteles, Plotino, etc.), pasarán al mundo cultural cristiano occidental a través de Al-Ándalus.

Ya durante el Emirato Independiente (756-929) y bajo el emir Abd al Rhaman I (756-788) destaca la Bilioteca de Córdoba que se constituye en uno de los centros de referencia del saber oriental y occidental.

No obstante la plenitud en este sentido la encontraremos en el califato (929-1031), sobre todo en lo relativo al arte y las letras. Así en las letras destacaron los llamados poemas o “collares” de carácter amoroso (collar de la “paloma” de Ibn Hazn), Moaxajas, etc. También se desarrollarán tratados de carácter enciclopédico. Dentro del arte podemos destacar las mezquitas y los palacios califales.
Taifas (1031-1145), Almorávides (sigloXI-XII) y Almohades (XII-XIII) protagonizarán lo más destacado de la cultura andalucí en relación a la ciencia, la matemática (Abulcasim Maslama), la medicina (Abem Tofail), la historia, la astronomía Tablas astronométricas de Azarquiel) y, muy especialmente la filosofía y el pensamiento. Destacaron figuras fundamentales de la cultura universal, imprescindibles para que llegase a occidente el pensamiento clásico señalado, como Averroes, Avicena, Avempace, Maimónides, etc.).


  1. 3.5. La mezquita y el palacio en el arte hispano-musulmán

La mezquita y el Palacio constituyen los elementos fundamentales de la arquitectura palaciega andalucí.


El orígen de la Mezquita lo encontramos en la casa de Mahoma. Es el centro de oración musulmán por excelencia. Además suele tener también una función de centro docente para la formación de los creyentes (Madrassa).
Las partes de la Mezquita son el “Shan” o patio, con el Sabil o fuente en el centro para poder realizar las abluciones (lavarse los fieles antes de la oración). En el patio se alza el “alminar” o “minarete”, gran torre a la que accede el “almuédano” o “muecín” para llamar a la oración. El templo propiamente dicho, destinado a la oración, es lo que conocemos como “Haram”. Tiene al fondo una especie de altar que es lo que conocemos como “Mihrab”, que se sitúa en el centro de la “Quibla” (muro de cierre perpendicular a las naves de oración), y está precedido por un espacio acotado por arcos llamado “Macsura”. Destacó sobre todas la mezquita de Córdoba a lo largo de sus distintas ampliaciones, mezquita mayor o “aljama”. Junto a la mezquita de Córdoba podemos destacar otras de importancia como la mezquita de Sevilla o la del Cristo de la Luz de Toledo (Bib- Al- Mardum).
El palacio será el otro gran espacio por excelencia de la arquitectura monumental andalucí. Aparece organizado espacialmente entorno a patios, en los que la vegetación fastuosa y las disposiciones del agua adquieren gran protagonismo (fuentes, canales, etc.). Entre los principales ejemplos palaciegos andalucíes podemos destacar el famoso palacio cordobés de Abderramán III, Medina Al Zahra, la Alfarería de Zaragoza, o el famosísimo palacio nazarí de la Alhambra (Palacio de los Leones y Palacio de Comares).


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