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13. transformaciones económicas y cambios sociales en el siglo XIX. La desamortización de mendizabal (1836)


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13. TRANSFORMACIONES ECONÓMICAS Y CAMBIOS SOCIALES EN EL SIGLO XIX.
1. LA DESAMORTIZACIÓN DE MENDIZABAL (1836).
Vender la masa de bienes que han venido a ser propiedad del Estado, no es tan solo cumplir una promesa solemne y dar una garantía positiva a la deuda nacional por medio de una amortización exactamente igual al producto de las ventas, es abrir una fuente abundantísima de felicidad pública; vivificar una riqueza muerta; desobstruir los canales de la industria y de la circulación; apegar al país por amor natural y vehemente a todo lo propio, ensancher la patria, crear nuevos y fuertes vínculos que liguen a ella; es, en fin, identificarse con el trono excelso de Isabel II, símbolo de orden y de la libertad.

(…) La venta de esos bienes adquiridos ya para la nación, así como en su resultado material, ha de producir el beneficio de minorar la fuerte suma de la deuda pública, es menester que en su tendencia, en su objeto y aún en los medios por donde aspire a aquel resultado, se enlace, se encadene, se funda en la alta idea de crear una copiosa familia de propietarios, cuyos goces y cuya existencia se apoye principalmente en el triunfo completo de nuestras actuales instituciones.

Juan Álvarez Mendizábal “Exposición a S.M. la Reina Gobernadora.
2. LA LEY DE DESAMORTIZACIÓN DE PASCUAL MADOZ (1855)
I. Se declaran en estado de venta, con arreglo a las prescripciones de la presente ley, y sin perjuicio de las cargas y servidumbres a que legítimamente estén sujetos, todos los predios rústicos y urbanos, censos y foros pertenecientes:

Al estado; al clero; a las órdenes militares de Santiago, Alcántara, Calatrava, Montesa y San Juan de Jerusalén; a Cofradías, obras pías y santuarios; al secuestro del ex infante Don Carlos; a los propios y comunes de los pueblos; a la beneficencia, a la instrucción pública y cualesquiera otros pertenecientes a manos muertas, ya estén o no mandados vender por leyes anteriores (…)

III. Se procederá a la enajenación de todos y cada uno de los bienes mandados vender por esta ley, sacando a pública licitación las fincas o sus suertes.

IV. Los compradores de las fincas o suertes quedan obligados al pago en metálico de la suma en que se les adjudiquen (…)



Aranjuez, a 1º de mayo de 1855. Yo, la Reina. El Ministro de Hacienda, Pascual Madoz.


3. BASES DE LA LEY DE MINAS DE 1868.


El antiguo derecho de España en materia de minas (…) las declaraba solemnemente propiedad del soberano (…) La propiedad en la minería, como en todos los ramos de la industria humana, es tanto más fecunda cuanto menos cuesta adquirirla y más firme es su posesión; pero ambas condiciones faltan en España para el propietario de minas, y por faltar, esta fuente de riqueza se estanca y se esteriliza y brotan abusos, obstáculos y complicaciones sin cuento. (…) Faltan, pues, en la industria de que se trata, si al nivel de las demás ha de llegar, estas dos condiciones: facilidad para conceder, seguridad para explotar.

Para conseguir lo primero establece el Ministro en el art. 15 que, sin calicatas, investigaciones, trámites ni expedientes, el Gobernador de la provincia conceda y deba conceder, marque y deba marcar en terreno franco (sin propietario o cualquier otro impedimento legal), a toda persona, la masa minera que solicite, mediante el pago de un censo, derecho o patente (…).

Para realizar la segunda condición, es decir, la seguridad, establece el ministro que suscribe que las concesiones sean perpetuas, y que constituyan propiedades firmísimas, de las que bajo ningún pretexto puedan ser despojados sus dueños mientras que paguen las cuotas correspondientes. (…) No se oculta al Ministro que suscribe que tal vez esta solución radical despierte alarmas en espíritus apocados y sin fe en los grandes principios modernos; pero después de meditarlo concienzudamente, después de consultar la experiencia y de ver los resultados que la reglamentación ha producido en España, y los que la libre acción de la industria privada da en otras naciones, opta sin titubear un punto por la libertad en minería, como germen del progreso y prenda de justicia.

Ruiz Zorrilla, ministro de Fomento del gobierno provisional. 29 diciembre 1868.


4. LA LEY GENERAL DE FERROCARRILES. 3 de junio de 1855

Art. 1° Los ferrocarriles se dividirán en líneas de servicio general y de servicio particular.

Art. 2° Entre las líneas de servicio general se clasificarán como de primer orden las que, partiendo de Madrid, terminen en las costas o fronteras del reino.

Art. 3° Todas las líneas de ferrocarriles destinadas al servicio general son del dominio público, y serán consideradas como obras de utilidad general. […]

Art. 6° Los particulares o compañías no podrán construir línea alguna, bien sea de servicio general, bien de servicio particular, si no han obtenido previamente la concesión de ella.

Art. 7° Esta concesión se otorgará siempre por una ley. […]

Art. 19° Los capitales extranjeros que se empleen en la construcción de ferrocarriles o en empréstitos para este objeto, quedan bajo la salvaguardia del Estado, y están exentos de represalias, confiscaciones o embargos por causa de guerra.

Art. 20° Se conceden desde luego a todas las empresas de ferrocarriles: I. Los terrenos de dominio público que hayan de ocupar el camino y sus dependencias. II. El beneficio de vecindad para el aprovechamiento de leña, pastos y demás de que disfrutan los vecinos de los pueblos cuyos términos abrazare la línea para los dependientes y trabajadores de las empresas, y para la manutención de los ganados […]. III. La facultad de abrir canteras, recoger piedra suelta, construir hornos de cal, yeso y ladrillo, depositar materiales y establecer talleres para elaborarlos en los terrenos contiguos a la línea […]. IV. La facultad exclusiva de percibir mientras dure la concesión, […] los derechos de peaje y los de transporte, sin perjuicio de los que puedan corresponder a otras empresas.

Art. 46° Podrá el Gobierno autorizar provisionalmente la constitución de compañías por acciones que tengan por objeto la construcción y explotación de los ferrocarriles […].
5. EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN ESPAÑOLA.

Eje vertical en miles de habitantes, eje horizontal, años d.C. Sobre las barras, cifra de población en millones de habitantes. Hasta la Edad Moderna, se considera de forma conjunta toda la Península Ibérica. Desde 1500, se excluye la población de Portugal. Las cifras anteriores al siglo XVIII son altamente especulativas. Las cifras del siglo XVIII están basadas en el vecindario de Campoflorido, el catastro de Ensenada y el censo de Floridablanca. Las cifras a partir de 1857 provienen del Instituto Nacional de Estadística.



6. UNA FAMILIA NUMEROSA, SEGÚN LA VISIÓN DE PÉREZ GALDÓS.
Aquella gran mujer, Isabel Cordero de Arnáiz, dotada de todas las agudezas del traficante y de todas las triquiñuelas económicas del ama de gobierno, fue agraciada además por el Cielo con una fecundidad prodigiosa. En 1845, cuando nació Juanito, ya había tenido ella cinco, y siguió pariendo con la puntualidad de los vegetales que dan fruto cada año. Sobre aquellos cinco hay que apuntar doce más en la cuenta, total, diecisiete partos, que recordaba asociándolos a fechas célebres del reinado de Isabel II. “Mi primer hijo –decía- nació cuando vino la tropa carlista hasta las tapias de Madrid. Mi Jacinta nació cuando se casó la Reina, con pocos días de diferencia. Mi isabelita vino al mundo el día de San Juan del 58, el mismo día que se inauguró la traída de aguas.”

Al ver la estrecha casa, se daba uno a pensar que la ley de impenetrabilidad de los cuerpos fue el pretexto que tomó la muerte para mermar aquel bíblico rebaño. Si los diecisiete chiquillos hubieran vivido, habría sido preciso ponerlos en los balcones como los tiesos, o colgados en jaulas de mechos de perdiz. El garrotillo y la escarlatina fueron entresacando aquella mies apretada, y en 1870 no quedaban ya más que nueve. Los dos primeros volaron a poco de nacidos. De tiempo en tiempo se moría uno, ya crecidito, y se aclaraban las filas. En no sé que año, se murieron tres con intervalo de cuatro meses. Los que rebasaban de los diez años, se iban criando regularmente.



7. ALGUNAS DINASTÍAS MADRILEÑAS VISTAS POR GALDÓS.
El primer conde de Trujillo está casado con una de las hijas del famoso negociante Casarredonda que hizo colosal fortuna vendiendo fardos de Coruñas y Viveros (telas) para vestir a la tropa y a la Milicia Nacional.(…) ya tenemos aquí perfectamente enganchadas a la aristocracia antigua y al comercio moderno.

Don Pascual Muñoz, dueño de un acreditadísimo establecimiento de hierros en la calle de Tintoreros, progresista de inmenso prestigio en los barrios del sur, verdadera potencia electoral y política de Madrid, casó con una Moreno de no sé qué rama, emparentada con Mendizábal y con Bonilla de Cádiz. Su hijo, que después fue marqués de Casa-Muñoz, casó con la hija de Albert, el que daba la cara en los contratos de paños y lienzos con el gobierno.

Los dos textos son de Benito Pérez Galdós, Fortunata y Jacinta (1886-1887).
8. UN MODELO DE LA ARISTOCRACIA DE LAS FINANZAS ENNOBLECIDA.
Igualmente paradigmático resulta el caso del malagueño José Salamanca, ennoblecido en 1863 con el título de marqués de Salamanca y cuya fabulosa fortuna se estimaba ese mismo años en unos cuatrocientos millones de reales. En él se resume una buena parte de la historia económica y política del siglo XIX español: fue conspirador liberal en tiempo de Fernando VII, diputado, senador largos años, ministro de Hacienda en 1847, moderado puritano, hombre próximo a Narváez, a la reina María Cristina, a su marido el duque de Riánsares y a Espartero., representante de la banca Rotschild en España, exiliado, bolsista, banquero… Compró, para construir, un brahui entero de Madrid que luego llevará su nombre. Fue, además, un gran coleccionista de obras de arte y murió en Madrid en 1883, tras haber perdido su fortuna –aunque no su palacio- arruinado por la crisis financiera de 1866.

J.F. Fuente, El fin del Antiguo Régimen, 1808-1826.


9. LAS CONDICIONES DE LAS VIVIENDAS
Si la mortandad de las clases pobres es en todas partes tan excesiva, si en las grandes poblaciones industriales excede mucho a la de las agrícolas, más creo yo se debe a las malas condiciones higiénicas de sus viviendas que a ninguna de las restantes causas de insalubridad. Todo el mundo conoce la precipitación con que las casas se edifican, sobre todo en Madrid; nadie ignora que se emplean malos materiales para invertir el menor capital posible y que, ávidos los propietarios de un interés crecido, aprovechan el terreno construyendo habitaciones para muchas familias donde apenas hay espacio para una sola. Este mal que cada día va en aumento, reclama muy pronto y radical remedio; porque no ha de proponerse la salud pública al interés individual, consintiendo que sigan construyéndose patios pequeños y oscuros, especies de tubos por los que no penetran ni el aire ni la luz, y que se multiplique el número de los cuartos, haciendo habitaciones mezquinas, lóbregas, insuficientes para las pobres familias que las habitan.

F. MÉNDEZ ÁLVARO, Consideraciones sobre la higiene pública y mejoras que reclama en España una higiene municipal, 1853


10. LOS MOTINES LUDITAS DE ALCOY
A principios del año de 1819 la villa de Alcoy ocupaba en la fabricación de paños 40.000 brazos de su vecindario y del de algunos pueblos comarcanos, y elaboraba en años comunes 21.000 piezas. El plausible deseo de que su calidad rivalizara y aun se aventajase a la de los extranjeros en igualdad de precio, estimuló a algunos empresarios para que a costa de sacrificios y contradicciones indecibles trajesen de fuera de España máquinas de cardar e hilar, y artistas peritos en su manejo. Desde que se estableció la primera a mediados del referido año, empezó a notarse el descontento de los cardadores e hilanderos, que temían se minoraría su trabajo y desaparecería el antiguo monopolio con que daban la ley, si se arraigaba y propagaba el nuevo método. […] Acababan de montarse a fines del próximo febrero, mas no por esto había desaparecido enteramente el jornal de los anteriores operarios, ni se debía temer que se verificase en lo sucesivo, porque el doble plan de los emprendedores era aplicar el hilado de las máquinas a la fabricación superfina, continuando en la ordinaria valiéndose de hilanderas a mano […]. Sin embargo, pues en despecho criminal, reunidos en cuadrillas, se arrojaron al horroroso crimen de incendiarios, reduciendo a cenizas 17 máquinas y otros enseres en valor de 2 millones de reales, y cometiendo este exceso con las armas en la mano; exceso tanto más detestable, cuanto que sin mejorar por él su pretendida mala condición, han envuelto en sus ruinas a los tejedores, tundidores, tintoreros y demás auxiliares de la fabricación de paños, que se hallan en la proporción de diez a uno respecto de los cardadores e hiladores.

Diario de sesiones del Congreso de los Diputados, 18 de marzo de 1821



11. LA DICTADURA DE SERRANO CONTRA EL MOVIMIENTO OBRERO
El Gobierno de la República ha anunciado ya que su principal propósito es asegurar el orden y mantener en pie los fundamentos de la sociedad española, minada hasta hoy por predicaciones disolventes y locas teorías.

Resuelto a no ceder en el camino emprendido por ningún género de consideraciones ni ante dificultades de ninguna especie, se cree en el deber de extirpar de raíz todo género de trastornos, persiguiendo hasta en sus más disimulados y recónditos abrigos a los perturbadores de la tranquilidad pública y a toda sociedad que, como la Internacional, atente contra la propiedad, contra la familia y demás bases sociales.

En su consecuencia, el Poder Ejecutivo de la República ha tenido a bien decretar lo siguiente:

Artículo 1. Quedan disueltas desde la publicación de este decreto todas las reuniones y sociedades políticas en las que de palabra u obra se conspire contra la seguridad pública, contra los altos y sagrados intereses de la patria, contra la integridad del territorio español y contra el poder constituido (…)

Madrid, 10 de enero de 1874. El presidente Francisco Serrano.
12. MANIFIESTO FUNDACIONAL DEL PSOE
Considerando que esta sociedad es injusta, porque divide a sus miembros en dos clases desiguales y antagónicas: una, la burguesía, que, poseyendo los instrumentos de trabajo, es la clase dominante; otra, el proletariado, que, no poseyendo más que su fuerza vital, es la clase dominada (...)

Que dicha posesión está garantizada por el poder político, hoy en manos de la clase explotadora, es decir, de la clase media.

Por otra parte: considerando que la necesidad, la razón y la justicia, exigen que la desigualdad y el antagonismo entre una y otra clase desaparezcan, reformando o destruyendo el estado social que tiene sumidos en la más espantosa miseria a los que emplean toda su vida en producir la riqueza que poseen los que muy poco o nada son útiles a la sociedad; (...)

El Partido Socialista tiene por aspiración:

Primero.- La posesión del poder político por la clase trabajadora

Segundo.- La transformación de la propiedad individual o corporativa de los instrumentos de trabajo (la tierra, las minas, los transportes, las fábricas, etc.) en propiedad común de la sociedad entera. (…)

Y como medios inmediatos para acercarnos a la realización de este ideal, los siguientes: libertades políticas. Derecho de coalición o legalidad de las huelgas. Reducción de las horas de trabajo, Prohibición del trabajo de los niños menores de nueve años, y de todo trabajo poco higiénico o contrario a las buenas costumbres, para las mujeres. Leyes protectoras de la vida y de la salud de los trabajadores.

Manifiesto fundacional del Partido Socialista Obrero Español (20 de julio de 1879)
13. LA FEDERACIÓN DE TRABAJADORES DE LA REGIÓN ESPAÑOLA Y «LA MANO NEGRA»
(...) Nosotros nos hemos organizado con el mismo derecho que se han organizado todos los partidos políticos. Ellos se organizan para la conquista del poder político, y nosotros para abolir todos los poderes autoritarios.

Somos anarquistas, porque queremos el libre ejercicio de todos los derechos, y como éstos son ilegislables, no es necesario ningún poder para legislarlos y reglamentarios.

Somos colectivistas, porque queremos que cada productor perciba el producto íntegro de su trabajo y no existan hombres que se mueran de hambre trabajando, y otros que sin trabajar vivan en la holganza y encenegados en la corrupción y en el vicio.

Y somos partidarios del grande y fecundo principio federativo, porque creernos que es indispensable para la práctica de los grandes y justos principios anárquico-colectivistas, la Federación económica; la libre federación universal de las libres asociaciones de trabajadores agrícolas e industriales. [...].

Si hoy, en presencia del fecundo desarrollo de nuestra organización, y ante el temor de perder, en tiempo tal vez no muy lejano, irritantes e injustos privilegios, se pretende deshonrarnos para cubrir las apariencias de brutales persecuciones e injustas medidas excepcionales en contra de nuestra gran Federación de trabajadores, es necesario que no ignoren que su trama es demasiado burda y que su inmoral juego está descubierto; y conste una vez más, que nuestra Federación nunca ha sido partidaria del robo, ni del incendio, ni del secuestro, ni del asesinato; sepan también que no hemos sostenido ni sostenemos relaciones con lo que llaman Mano negra, ni con la Mano blanca, ni con ninguna asociación secreta que tenga por objeto la perpetración de delitos comunes.

Manifiesto de la Comisión Federal, marzo de 1883. A. LORENZO.


14. LA CONDENA DE LA INTERNACIONAL
Al presenciar lo que en Europa acontece, una involuntaria pregunta se escapa de los labios: ¿¡qué va a suceder en el mundo!? ¿¡Se acerca su fin!? […] Y vencidos saldrían, si los ánimos rectos, si los hombres cuyos intereses morales y materiales están amenazados, si las clases legítimas ciegamente combatidas, no abriesen a tiempo los ojos, para ver y evitar el abismo a donde empuja a la sociedad entera, esa tempestad de errores y ese huracán desencadenado de pasiones, que trae consigo con nueva consistencia y forma esta especie de encarnación humana, políglota y cosmopolita, que se titula la Asociación Internacional. A los trabajadores de todos los países dirígense los espíritus, no en verdad de trabajadores, que impulsan y fomentan el movimiento generalizado, que de tres o cuatro años a esta parte ha tomado tan visible y amenazador incremento. […] Toda idea de religión, y por tanto de moral eficaz y verdadera; toda idea de autoridad, vínculo preciso de la cohesión social; toda idea de patria, elemento indispensable del organismo humano y de la educación y desarrollo de las aptitudes individuales, están proscritas en esa concitación de las masas, depositarias de la fuerza material: la familia, disuelta y pervertida; el trabajo, desfigurado en su origen y en sus fines; y la propiedad, combatida y codiciada como objeto definitivo y práctico de toda esa evolución perturbadora y desesperada, a que, según ya hemos visto, se aspira.

La defensa de la sociedad, 20 de febrero de 1872



15. LA SITUACIÓN DE LA MUJER
(...) ¿Cómo viven las mujeres hoy? ¿Qué son para nosotros los hombres? Si la mujer pertenece a la clase alta, es un sencillo objeto de lujo con unos derechos muy restringidos.

Lectura, escritura, un poco de historia y geografía, pintura, un par de idiomas, música, baile, unas nociones de costura y una gran dosis de religión. De ahí no pasa. Con esto tiene suficiente para lucir en los salones de contratación de matrimonios (...), se le perdonará que olvide lo poco que ha aprendido en la escuela, pero no se le perdonará que deje de vestir a la última moda. De una gran señora se dice siempre: “viste muy bien”, “es muy elegante”, pero pocas veces puede decirse que es inteligente (...). Es cierto que las leyes le dan el derecho de heredar y poseer bienes, pero en muchos casos no puede disponer de ellos sin el consentimiento del padre o el marido. (...)

Tristísima es la condición de la mujer obrera (...). Apenas acaba de salir de la cuna ya se ocupa de las tareas domésticas o de ir al taller. (...). Y allí cose, teje, padece y se agota, y suda sangre y agua, debilitando su organismo durante diez o más horas para llevar al final de la semana unas monedas que no son suficientes ni para pagar al médico o al boticario, que curen las enfermedades contraídas durante el trabajo. (...)

Añadid a todas estas miserias de orden económico las amarguras de su condición moral y el abandono intelectual que padece, tanto si es pobre como rica, y no digamos si la mujer es esclava de un esclavo. (...)

Ella nada sabe de sus derechos, sobre ella sólo recaen deberes (...). Deberes de sumisión, deberes de obediencia, deberes de resignación, deberes de hija, deberes de esposa, deberes de madre, siempre deberes y más deberes.

“A las mujeres”. Conferencia de José F. Prat dirigida al Centro Obrero de Barcelona (1903).



16. REGULACIÓN DEL TRABAJO INFANTIL Y JUVENIL
Las Cortes Constituyentes, en uso de su soberanía, decretan y sancionan la siguiente ley:

Art. 1º Los niños y las niñas menores de diez años no serán admitidos al trabajo en ninguna fábrica, taller, fundición o mina.

Art. 2° No excederá de cinco horas cada día, en cualquier estación del año, el trabajo de los niños menores de trece años, ni el de las niñas menores de catorce.

Art. 3° Tampoco excederá de ocho horas el trabajo de los jóvenes de trece a quince años, ni el de las jóvenes de catorce a diez y siete.

Art. 4° No trabajarán de noche los jóvenes menores de quince años, ni las jóvenes menores de diez y siete en los establecimientos en que se empleen motores hidráulicos o de vapor. Para los efectos de esta ley, la noche empieza a contarse desde las ocho y media.

Art. 5° Los establecimientos de que habla el art. 1.0 situados a más de cuatro kilómetros de lugar poblado, y en los cuales se hallen trabajando permanentemente más de ochenta obreros y obreras mayores de diez y siete años, tendrán obligación de sostener un establecimiento de instrucción primaria, cuyos gastos serán indemnizados por el Estado. En él pueden ingresar los trabajadores adultos y sus hijos menores de nueve años.

Es obligatoria la asistencia a esta Escuela durante tres horas por lo menos para todos los niños comprendidos entre los nueve y trece años y para todas las niñas de nueve a catorce. [...]

Ley de 24 de julio de 1873. Colección Legislativa de España. CXI. núm. 679.



17. MANIFIESTO DEL COMITÉ ORGANIZADOR DE LA AIT EN ESPAÑA (24 diciembre 1869)
La clase media acaparadora de todos los privilegios; dueña del capital, de la ciencia; dueña, por consiguiente, de la magistratura; dueña de la tierra, de sus frutos, del ferrocarril, del telégrafo (…); dueña del Estado y, por consiguiente, de todo, os concederá con la república federal todas las libertades políticas… Nos dará libertad de industria; pero a los que sin culpa nuestra nada poseemos, ¿nos dará la libertad de industria los medios de disfrutarla? (…)

Aquí todos somos trabajadores. Aquí todo lo esperamos de los trabajadores. Si acudís, cumplís un deber; si permanecéis indiferentes, conste que os suicidáis y tendréis que avergonzaros el día que no sepáis cómo responder a vuestros hijos cuando os pregunten qué habéis construido vosotros para el edificio de la sociedad del porvenir, que tan laboriosa y activamente se ocupan de levantar los trabajadores del resto del mundo.

Anselmo Lorenzo “Salud, trabajo y justicia” en El proletariado militante. Alianza editorial.
18. LEY MOYANO DE EDUCACIÓN
Art. 1. Se autoriza al Gobierno para formar y promulgar una ley de instrucción pública con arreglo a las siguientes bases:

Primera: La enseñanza puede ser pública o privada. El gobierno dirigirá la enseñanza pública y tendrá en la privada la intervención que determine la ley.

Segunda: La enseñanza se divide en tres períodos, denominándose en el primero, primera; en el segundo, segunda, y en el tercero, superior. La primera enseñanza comprende las nociones rudimentarias de más general aplicación a los usos de la vida. La segunda enseñanza comprende los conocimientos que amplíen la primera y también preparen para el ingreso al estudio de las carreras superiores. La enseñanza superior comprende las que habilitan para el ejercicio de determinadas profesiones.

Tercera: La primera enseñanza podrá adquirirse en las escuelas públicas y privadas de primeras letras, y en el hogar […]. La segunda enseñanza se dará en los establecimientos públicos y privados. La ley determinará qué partes o materias de este período de instrucción pueden cursarse en el hogar doméstico […]. La enseñanza superior solo se dará en establecimientos públicos. Son establecimientos públicos de enseñanza aquellos cuyos jefes y profesores son nombrados por el Gobierno […]. Proyecto de Ley de Instrucción Pública, 1857

19. EL ATRASO CIENTÍFICO Y TÉCNICO
Las imperfecciones, en efecto, y vicios de la educación española se reflejan, como es lógico, de una manera deplorable en la cultura nacional.

El estado de la popular es bien triste. Su extensión resulta harto menguada; su intensión todavía ennegrece el cuadro. En cuanto a la educación técnica de esas clases populares casi puede considerarse totalmente entregada a la tradicional rutina. ¡Y gracias a que el natural despejo y vivacidad de la mayor parte de nuestros obreros para los ejercicios manuales disimula, en buena parte, esos vacíos de educación!

Pero donde los vicios y deficiencias de la cultura nacional nótanse más de relieve es en la de las clases superiores e ilustradas. ¡Qué atraso! Todavía los españoles no hemos salido de la época escolástica y romántica en las ciencias y en las artes: cultura retórica e ideológica, de palabras y conceptos. Hemos perdido la poca educación clásica que nos restaba, y tampoco hemos adquirido la nueva educación experimental y positiva…

¿Cuántos facultativos hay en España que sepan, regularmente sabidos, latín y griego, pudiendo entender originalmente estas fuentes de saber literario, filológico, científico e histórico?

¿Cuántos científicos hay que manejan con conciencia propia la alta experimentación física?

¿Cuántos, capaces de regir un laboratorio de química honda y fina en el amplio y maravilloso campo que hoy tiene conquistado?

¿Cuántos, que dominen la técnica del microscopio y de la experimentación biológica, en cualquiera de sus múltiples asombrosas aplicaciones?

MACÍAS PICAVEA, El problema nacional. Hechos, causas, remedios, 1899


20. LA INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA
La Institución no pretende limitarse a instruir, sino cooperar a que se formen hombres útiles al servicio de la humanidad y de la patria. Para esto no desdeña una sola ocasión de intimar con sus alumnos, cuya custodia jamás fía a manos mercenarias, aun para los más subalternos pormenores, con el uso reinante en toda Europa; novedad ésta cuya importancia comprendía el último Congreso de Bruselas, donde al ser expuesta por uno de nuestros compañeros obtuvo la adhesión más entusiasta. Sólo de esta suerte, dirigiendo el desenvolvimiento del alumno en todas relaciones, puede con sinceridad aspirarse a una acción verdaderamente educadora en aquellas esferas donde más apremia la necesidad de redimir nuestro espíritu: desde la génesis del carácter moral, tan flaco y enervado en una nación indiferente a su ruina, hasta el cuidado del cuerpo, comprometido como tal vez en ningún pueblo culto de Europa por una indiferencia nauseabunda; el desarrollo de la personalidad individual, nunca más necesario que cuando ha llegado a su apogeo la idolatría de la nivelación y de las grandes masas; la severa obediencia a la ley contra el imperio del arbitrio que tienta a cada hora entre nosotros la soberbia de gobernantes y de gobernados; el sacrificio ante la vocación sobre todo cálculo egoísta, único medio de robustecer en el porvenir nuestros enfermizos intereses sociales; el patriotismo sincero, leal, activo, que se avergüenza de perpetuar con sus imprudentes lisonjas males cuyo remedio parece inútil al servil egoísta; el amor al trabajo, cuya ausencia hace de todo español un mendigo del Estado o de la vía pública; el odio a la mentira, uno de nuestros cánceres sociales, cuidadosamente mantenido por una educación corruptora; en fin, el espíritu de equidad y tolerancia contra el frenesí de exterminio que ciega entre nosotros a todos los partidos, confesiones y escuelas.

Giner de los Ríos, F. Ensayos.


21. SUPRESIÓN DE LA LIBERTAD DE CÁTEDRA.
En el orden moral y religioso, invocando la libertad más absoluta, se ha venido a tiranizar a la inmensa Mayoría del pueblo español, que, siendo católica, tiene derecho, según los modernos sistemas políticos fundados precisamente en las mayorías, a que la enseñanza oficial, que sostiene y paga, esté en armonía con sus aspiraciones y creencias (…) Es, pues, preciso que (…) no se enseñe nada contrario al dogma católico ni a la sana moral, procurando que los profesores se atengan estrictamente a la explicación de las asignaturas que les están confiadas, sin extraviar el espíritu dócil de la juventud por sendas que conduzcan a funestos errores sociales (…) Junto con el principio religioso ha marchado siempre en España el principio monárquico (…) que por ningún concepto tolere que en los establecimientos dependientes de este rectorado se explique nada que ataque directa ni indirectamente a la monarquía constitucional ni al régimen político.

Circular del Ministro de Fomento a los rectores de la universidad. Gaceta de Madrid, 27 de febrero de 1875.




COMENTARIO DE UN MAPA




Clasificación:


  • Título:




  • Tipo:




    • Según la forma: estático (muestra un acontecimiento en un momento determinado) o dinámico (trata diversos momentos).




    • Según la materia: político, económico…




    • Procedencia: (actual o contemporánea al hecho que trata) (fuente primaria o secundaria).



  • Localización: espacio y tiempo.



Comentario:

COMENTARIO DE UN GRÁFICO:


Clasificación:


  • Título:




  • Tipo:




    • Según la forma: lineal, de barras, sectorial, tabla…




    • Según la materia: demográfico, electoral, económico…




    • Procedencia (actual o contemporánea al hecho que trata) (fuente primaria o secundaria).




  • Localización: espacio y tiempo.



Comentario:

COMENTARIO DE UNA IMAGEN:



Clasificación:


  • Título:




  • Título. (Si no lo tiene debe ponerse) y Autor si se conoce.




  • Tipo:




    • Según la forma: Cartel, fotografía, caricatura, pintura…




    • Según la materia: política, religiosa, militar, económico…




    • Procedencia (actual o contemporánea al hecho que trata) (fuente primaria o secundaria).



  • Localización: espacio y tiempo.



Comentario:


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