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1. datos biográficos contexto histórico y socioeducativo


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ÍNDICE
1. DATOS BIOGRÁFICOS…………………………………………………………. 2
2. CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIOEDUCATIVO………………………….… 5
3. INFLUENCIA RECIBIDA……………………………………………………….... 6
4. CORRIENTE-TEORÍA A LA QUE PERTENECIÓ…………………………… 10
5. CONTRIBUCIÓN A LA HISTÓRIA PEDAGÓGICA EDUCATIVA…………. 12
6. INFLUENCIA PEDAGÓGICA Y EDUCATIVA EJERCIDA EN LA ÉPOCA.. 15
7. URGENCIA O ACTUALIDAD DE SUS PENSAMIENTOS, DE SUS PRINCIPIOS Y/O DE SUS EXPERIENCIAS……………………………………. 17
8. OBRAS PRINCIPALES……………………………………………………….... 18
9. FRASES CÉLEBRES………………………………………………………….... 19
10. AUTORES Y CORRIENTES SOBRE LOS QUE INFLUYÓ………………. 20
11. AUTORES INSPIRADOS…..……………………………………………….... 23
12. PARA RECORDAR……………………………………………………………. 25
13. OPINIÓN DEL GRUPO……………………………………………………..… 31
14. BIBLIOGRAFÍA-WEBGRAFÍA……………………………………………….. 32

1. DATOS BIOGRÁFICOS

El 12 de enero de 1746 nace Johann Heinrich Pestalozzi, en Zúrich (Suiza). Hijo de médico y nieto de pastor protestante. A los cinco años quedó huérfano, siendo su madre y una sirvienta las que se dedican a cuidarlo. Por esto podemos decir que la primera influencia educativa de Pestalozzi fue, puramente maternal y femenina. Esto hace que el carácter de Pestalozzi sea de extremada sensibilidad, intensa afectividad, gran vida interior, deficiente talento práctico.
De sus primeros años académicos sabemos que asistió a una escuela en Zúrich, pero no dejó mucha huella en él esta educación ya que era un mal alumno, no le interesaba las asignaturas como ortografía y matemáticas, por otro lado avanzaba en las asignaturas que más le interesaba.

En 1765 acudió a un Centro de carácter universitario, el Collegium Carolinum en su ciudad natal durante siete años, en ella cursó la segunda enseñanza en la "escuela de latín”. Durante este periodo, recibió la segunda gran influencia espiritual de su vida, ejercida por su profesor Bodmer de elevado espíritu y de ideas democráticas, que pone a Pestalozzi y a otros discípulos en contacto con las necesidades económicas y educativas del pueblo. Entonces se inicia aquél también en la actividad política y social, asociándose a una sociedad patriótica, que fue disuelta por el gobierno. De esta época datan los primeros trabajos literarios de Pestalozzi. En 1762 aparecen las dos obras fundamentales de Rousseau, el Contrato social y el Emilio, que produjeron una profunda conmoción en todo el mundo, y también en Pestalozzi.


Debido a las influencias de Rousseau en 1775, Pestalozzi se dedica a la agricultura, primero en una granja agrícola para obtener su aprendizaje y adquiriendo después en muy malas condiciones económicas una finca en Birr, cerca de Brugg. Tras continuas luchas con la familia de su prometida, consigue casarse en 1769 y su primogénito llega en 1770. Al poco se traslada con su familia a una nueva granja llamada Neuhof.


Aquí comienza la primera experiencia pedagógica de Pestalozzi. Fracasado económicamente la empresa, transforma Neuhof en un establecimiento para la educación de niños pobres, en el cual habían de trabajar al mismo tiempo que se educaban o mejor habían de ser educados por el trabajo. Neuhof es en efecto la iniciación de lo que hoy llamamos escuela activa o del trabajo. La obra, apoyada por la "Sociedad helvética", duró de 1774 al 1780, y representó para Pestalozzi un esfuerzo extenuante, aunque fructífero, para su concepción pedagógica.
Entre 1780 y 1789, Pestalozzi publica varias obras, primero su Velada de un solitario (1780), en la que están ya en germen sus ideas pedagógicas más esenciales. Sigue a ésta su novela popular Leonardo y Gertrudis (1781), que tuvo un éxito enorme y de la que hizo después dos ediciones, en estilo más conciso y filosófico. Del mismo carácter popular es la novela Cristóbal y Elsa, publicada en 1782, pero no tuvo tanto eco.


A esta actividad educativa sigue un período -de 1780 a 1798- de intensa producción literaria. Publica primero su Velada de un solitario (1780), en la que están ya en germen sus ideas pedagógicas más esenciales. Sigue a ésta su novela popular Leonardo y Gertrudis (1781), que tuvo un éxito enorme y de la que hizo después dos ediciones, en estilo más conciso y filosófico. Del mismo carácter popular es la novela Cristóbal y Elsa, publicada en 1782, pero no tuvo tanto eco.

La revolución francesa produjo sobre Pestalozzi como sobre sus grandes contemporáneos -Kant, Herder, etc.-un gran efecto y de él son fruto varios pequeños trabajos. Mayor trascendencia por su carácter filosófico y social tiene la obra Mis investigaciones sobre la marcha de la naturaleza en el desarrollo del género humano (1779), de la que dijo Herder que representaba "El nacimiento del genio filosófico alemán". Otros trabajos pequeños, como las Figuras y las Fábulas cierran este período de actividad literaria.

La segunda etapa de realización educativa en Pestalozzi es Stanz (1799), donde recogió más de 400 huérfanos de la guerra y donde le surgió la idea de la educación elemental y de la intuición. La vida del asilo de Stanz fue corta; pero de una intensidad agotadora para Pestalozzi, quien vivía día y noche con sus niños.

Tras unas semanas de reposo en la montaña, Pestalozzi da comienzo a su tercera gran empresa pedagógica: Burgdorf; primero, en una escuela misérrima, después en el castillo de la población. Burgdorf representa la cima de la actuación pedagógica de Pestalozzi. Primero por los ensayos y resultados prácticos obtenidos; después porque de él surge la obra metodológica más importante de Pestalozzi Cómo Gertrudis enseña a sus hijos (1801), finalmente porque empieza a atraer la atención de las gentes de Europa interesadas por la educación, como Herbart. El instituto de Burgdorf se trasladó por circunstancias políticas a Munchenbuchsee en 1804, y tuvo que cerrarse al poco. De esta época es también el importante trabajo Una ojeada a mis experiencias sobre educación.

La última etapa de la gloriosa actuación pedagógica de Pestalozzi está en Yverdon, en cuyo castillo estableció, en 1805, un instituto de educación y donde desarrolló desde los sesenta años una actividad prodigiosa, ensayando también la preparación del magisterio. Allí pasó los veinte años más felices de su vida. Los alumnos y visitantes acudían en tropel de toda Europa; entre éstos hay que contar a Fröebel, Karl Ritter, Mme. Stael, etc. Entonces fueron influidos por él hombres de la talla de Fitchte, de Stein, Humboldt etc. En 1825, Pestalozzi tuvo que dejar Iverdon y se retiró a Neuhof, donde escribió su última obra “El canto del cisne”.

El 17 de febrero de 1827 murió en Brugg el educador más grande de la historia. Sus últimas palabras fueron: "Pueda la paz a que me dirijo llevar también a ella a mis enemigos. En todo caso, yo los perdono; bendigo a mis amigos y espero que se acordarán con amor del ya acabado y proseguirán con sus mejores fuerzas, después de mi muerte, los fines de mi vida."







2. CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIOEDUCATIVO
CONTEXTO HISTÓRICO
Durante la última década del siglo XVIII la Revolución Francesa se extendió a Suiza. Los franceses intervinieron continuamente para apoyar a los revolucionarios suizos que intentaron promover reformas políticas y establecer un gobierno nacional fuerte; en 1798, los franceses ocuparon todo el territorio suizo. La Confederación Suiza hasta entonces había sido una alianza defensiva poco firme, pero Napoleón Bonaparte, el futuro emperador de Francia, unificó el país bajo el nombre de República Helvética e impuso una Constitución que, como la ocupación militar francesa, ofendió amargamente a la mayoría de los suizos. En 1803, cuando le interesó obtener el apoyo de Suiza, Napoleón retiró las tropas de ocupación y por el Acta de Mediación garantizó una nueva Constitución con la aprobación de los suizos, por la que se recuperaba la organización federal. El Congreso de Viena (1815) reconoció la neutralidad perpetua de la Confederación Helvética y el territorio suizo se amplió hasta quedar conformada por 22 cantones; desde esa fecha las fronteras del país han permanecido invariables.


CONTEXTO EDUCATIVO
Suiza ha ejercido una profunda influencia en la educación europea e internacional durante siglos. La excelencia académica de las universidades suizas, como las de Basilea (fundada en 1460), Lausana (1537), Zurich (1833) y Ginebra (1599), así como el Instituto Federal de Tecnología (1855) de Zurich, han atraído a numerosos estudiantes extranjeros. El teólogo francés Juan Calvino, que se asentó en Suiza en 1536, inspiró la educación suiza, en especial la educación religiosa. La educación moderna se ha visto influida por el filósofo del siglo XVIII nacido en Ginebra Jean Jacques Rousseau. Las teorías de Johann Pestalozzi, un reformador de la educación del siglo XVIII, que defendía que los niños podían aprender de sus propias experiencias, han contribuido al desarrollo de la pedagogía en todo el mundo. En época reciente se ha reconocido la labor del psicólogo suizo Jean Piaget por su nueva visión de las destrezas en el aprendizaje y los hábitos infantiles.
3. INFLUENCIA RECIBIDA
ROSSEAU
Es riguroso hablar de Rousseau ya que influyo mucho en el pensamiento de Pestalozzi, Rousseau fue el inspirador de las ideas pedagógicas que se dieron en la modernidad.

Sin embargo, no puede decirse que esto sea fruto de una teoría coherente y sistemática, sino más bien de intuiciones y observaciones psicológicas agudas, pero aisladas y muchas veces erróneas. Una gran parte de la fuerza de Rousseau está en su insistencia, en algunos principios que conjuga para explicar los hechos inmediatos de la vida social.


EL NATURALISMO

La existencia del mal es posiblemente la fuente de las preocupaciones y de la temática rousonianas. El mal existe en el mundo, y su experiencia es la causa de la infelicidad humana. Pero Rousseau afirma que el mal no está en la naturaleza humana: es el sentido de la bondad original del hombre, fundamento del naturalismo de Rousseau, que aparece en sus vertientes antropológica, político, pedagógica, moral y religiosa. El hombre natural no es la causa de los males; aunque, sin embargo, puede ser que aparezcan, debido a su estado originario de miseria y debilidad.


La naturaleza humana es buena, pero adviene en un estado de debilidad, que no es considerado positivamente por la necesidad que conlleva de pedir ayuda fundando así la sociabilidad como dimensión natural de la existencia; sino que es valorado negativamente, pues, lejos de pedir ayuda, el individuo trata de dominar a los otros para salir de su debilidad. Así se originan las instituciones sociales: en el intento de las "voluntades particulares" por imponerse a otras; y así debe llegarse al "contrato", forma de las leyes y las costumbres, y remedio a la tiranía de unos respecto de otros.


El concepto de naturaleza humana, real y verdadera, no llega a estar claro, ni a ser precisado sistemáticamente. Rousseau no piensa que haya un modelo en el pasado ni en el presente -en su época empiezan a aparecer noticias del Nuevo Mundo que apuntan a perfilar el tipo del "buen salvaje", que acogió Voltaire, entre otros, y que incluso hoy sigue teniendo una cierta vigencia-; tampoco piensa Rousseau que se pueda proyectar hacia el futuro. El hombre natural está dentro de nosotros, y se revela en los impulsos espontáneos. Rousseau lo va a mostrar contraponiendo continuamente los impulsos y movimientos espontáneos -naturales- con las normas y costumbres sociales.

EL INDIVIDUALISMO

El respeto a las inclinaciones y a los impulsos espontáneos orienta el quehacer educativo. A esto se opone la vida social, que con sus instituciones y costumbres trata de refrenar dichos impulsos, desnaturalizándolos. Esta oposición tiene un sentido único en todas sus formas: intensificar la dependencia del individuo respecto, en general, de la cultura de la civilización. Así se perpetúa el estado primero de miseria y debilidad, y todo lo que tiene, piensa y hace el hombre, llega a estar viciado.


Para que la vida natural llegue a ser efectiva, el individuo precisa fomentar eficazmente su autonomía e independencia. Esta es la otra gran finalidad de la acción pedagógica. En el Emilio se insiste constantemente en esto: la mínima instrucción posible, las menores necesidades que puedan tenerse, el aprender a sufrir, la vida en el campo y no en la ciudad; incluso, la menor relación personal y educativa: Emilio dependerá sólo de su preceptor Juan Jacobo.

En Rousseau, la libertad se concibe como autonomía, como independencia isolativa del individuo: tanto más libre se es, cuanto menos se necesita de algo o de alguien. La felicidad misma es un bien inferior a la libertad, pues es entendida negativamente, como estado de mínimas penas y dolores, y este estado sólo es posible en cuanto que son mínimas las necesidades; pero esto requiere la autosuficiencia e independencia del sujeto, o sea, la realización de la libertad en plenitud. La negatividad de la noción de felicidad lleva al reduccionismo de la noción de libertad.

De esta forma, toda la educación se orienta por la pauta del individualismo. Toda acción socializadora es nefasta y funesta, pues pervierte la naturaleza humana.

Aquí radica la más profunda y grave contradicción en la pedagogía de Rousseau, pues según esto, se está educando a un ser antisocial, y, sin embargo, la meta del proceso educativo es la constitución de una sociedad fuerte que prevalezca sobre toda "voluntad particular" -término que forja Rousseau-: ésta será una sociedad realmente humana. En la sociedad, dice Rousseau, hay que "sustituir el hombre por la ley, y armar las voluntades generales con una fuerza real superior a la acción de toda voluntad particular. Si las leyes de las naciones pudieran tener como las de la naturaleza una inflexibilidad que ninguna fuerza humana pudiera vencer, la dependencia de los hombres vendría a ser entonces la de las cosas, se reunirían en la República todas las ventajas del estado natural y el estado civil, se juntaría la libertad que mantiene al hombre exento de vicios con la moralidad que lo eleva a a la virtud"

¿Individualismo o colectivismo? Los dos, dirá Rousseau: primero uno y luego otro. Se pretende educar en un radical individualismo, de modo que la voluntad particular pueda realizarse sin cortapisas. Así, y sólo así, cuando se haya logrado el pleno autodominio mediante la plena autonomía, podrá entregarse la voluntad particular a la "voluntad general". Pues la sociedad que desea Rousseau, no es un conglomerado de individualidades radicales, donde prevalezcan las voluntades particulares, sino al contrario, un ámbito de vida donde se anule toda afirmación y deseo individual. De esta forma, se está educando con un sentido que luego deberá subvertirse completamente. Rousseau no dice nada de cómo se realizará esto.




KANT
Kant es considerado como uno de los pensadores más influyentes de la Europa moderna y del último periodo de la Ilustración. Al igual que Rousseau, Kant influyó en el pensamiento de Pestalozzi En la actualidad, Kant continúa teniendo sobrada vigencia en diversas disciplinas: filosofía, derecho, ética, estética, ciencia, política, etc. Una sostenida meditación sobre los diversos fenómenos del obrar humano nos remite necesariamente a Kant, que junto con Platón y Aristóteles constituye, según una gran mayoría, el hilo conductor de los grandes aportes al conocimiento humano.
LA IDEA KANTIANA DE LA ILUSTRACIÓN

Kant se distanciaba un poco de Rousseau. Para Kant era preciso luchar por la emancipación del hombre. Pero no valía de nada compadecerse de los demás, ni llorar con ellos, como a veces parecía hacer Rousseau. Tampoco servía para nada creer que un gran hombre, o una gran acción, iba a darles a libertad a los demás y ponerles en el camino de la dicha. Si la humanidad estaba en una situación tan lamentable, si las diferencias en riqueza, cultura y felicidad eran tan grandes, era preciso retirar los obstáculos externos -las leyes injustas, las instituciones autoritarias- que impedían a los hombres ser mejores; pero con ello no iba a bastar. Era preciso que el propio ser humano, cada uno, tomase conciencia de que él también debía actuar para lograr su propia libertad y su propia felicidad digna. Si solo unos mandaban y los demás obedecían, si solo unos sabían y los demás eran ignorantes, si solo unos actuaban y los demás eran pasivos, la culpa no estaba solo en los primeros. Quienes se mantenían en la minoría de edad pasiva, como niños que necesitasen continuamente de tutela, de mandatos, de ayuda, también eran culpables.


LA LIBERTAD Y LA VIDA RACIONAL

Se debían retirar los obstáculos externos a la libertad de todos. ¿Pero de qué servía retirarlos, si luego las personas seguían teniendo necesidad de que se les dijese lo que debían hacer? Y si seguían en esa actitud pasiva, ¿cómo se iban a retirar esos obstáculos externos, esas instituciones feudales, injustas, desiguales, desgraciadas? Por eso tenía Kant mucho interés en que cada uno, en su interior, se hiciese aquellas preguntas, y por eso las llamó intereses de la razón: porque así se cumpliría en cada persona la mayoría de edad en la que consistía la libertad verdadera: construir su propia vida, su propio proyecto vital dependiendo fundamentalmente cada uno de sí mismo.

Por eso, la Ilustración no es para Kant un asunto de mero conocimiento, de mera lucha contra los prejuicios, ni contra la vieja teología. Es más bien una actitud práctica, una orden, un mandato que nos damos a nosotros mismos. No es una investigación que alguien hace y luego la comunica a los demás, que se limitan a recibirla. Es algo que debemos hacer todos.

Sapere aude, dice Kant: atrévete a saber, no este o aquel saber, sino a saber lo que significa ser hombre, esto es, a cargar responsablemente con tu vida.

Decidir, según nuestro saber, cuál era el bien concreto para nuestra vida concreta: ese es nuestro derecho y nuestro deber. Al cumplir este derecho y este deber nos hacemos fines en sí mismos, dice Kant. Entonces somos como soberanos de nuestro proyecto vital, los que en última instancia mandamos en él. Entonces definimos que la meta de nuestra vida está en nuestro poder, actuamos para conseguirla y, con ello, reconocemos lo que contribuye o lo que obstaculiza nuestra meta. Definimos el bien último de nuestra vida y los bienes relativos a ella. Debemos hacer todo esto de tal forma que dejemos hacer a los hombres de nuestro alrededor lo mismo. Esta es la forma racional de vida.



ANABAPTISTAS

Los anabaptistas también influyeron en el pensamiento de Pestalozzi, pues intervinieron en la vida de Pestalozzi por una gran influencia religiosa.

Los anabaptistas fueron denominados los cristianos que después del siglo IV se opusieron a la imposición del bautismo de niños e inclusive el Código de Justiniano estableció la pena de muerte contra ellos, la cual se aplicó en variadas ocasiones durante la Edad Media y luego en la época de la Reforma protestante, cuando en la Dieta de Espira, en 1529, católicos y protestantes se pusieron de acuerdo en perseguir a los anabaptistas.

4. CORRIENTE-TEORÍA A LA QUE PERTENECIÓ



ILUSTRACIÓN

A continuación empezare hablando sobre la corriente en la que se vio influido Pestalozzi en su época.

Se denomina Ilustración o Siglo de las luces a una corriente intelectual de pensamiento que dominó Europa, en especial Francia e Inglaterra, durante el siglo XVIII. Abarcó desde el Racionalismo y el Empirismo del siglo XVII hasta la Revolución Industrial del siglo XVIII, la Revolución Francesa y el Liberalismo.

Los pensadores de la Ilustración sostenían que la razón humana podía combatir la ignorancia, la superstición, la tiranía, y construir un mundo mejor.[] La expresión estética de este movimiento intelectual se denominará Neoclasicismo. La Ilustración tuvo una gran influencia en aspectos económicos, políticos y sociales.

El término Ilustración se refiere específicamente a un movimiento intelectual histórico. Existen precedentes de la Ilustración en Inglaterra y Escocia a fines del siglo XVII, pero el movimiento se considera originalmente francés. Asimismo, la Ilustración tuvo también una expresión estética, denominada Neoclasicismo. Desde Francia, donde madura, se extendió por toda Europa y América y renovó especialmente las ciencias, la filosofía, la política y la sociedad; sus aportes han sido más discutidos en el terreno de las Artes y la Literatura. Esta corriente abogaba por la razón como la forma de establecer un sistema autoritario ético. Entre 1751 y 1765 se publica en Francia la primera Enciclopedia, de Denis Diderot y Jean Le Rond D'Alembert, que pretendía recoger el pensamiento ilustrado. Querían educar a la sociedad, porque una sociedad culta que piensa por sí misma era la mejor manera de asegurar el fin del Antiguo Régimen (el absolutismo y las dictaduras se basan en la ignorancia del pueblo para dominarlo). En su redacción colaboraron otros pensadores ilustrados como Montesquieu, Rousseau y Voltaire.

Los líderes intelectuales de este movimiento se consideraban a sí mismos como la élite de la sociedad, cuyo principal propósito era liderar al mundo hacia el progreso, sacándolo del largo periodo de tradiciones, superstición, irracionalidad y tiranía (periodo que ellos creían iniciado durante la llamada Edad Oscura). Este movimiento trajo consigo el marco intelectual en el que se producirían las revoluciones Guerra de la Independencia de los Estados Unidos y Revolución Francesa, así como el auge del capitalismo y el nacimiento del socialismo. En la música estaba acompañado por el movimiento barroco y en las artes por el movimiento neoclásico.

Otro destacado movimiento filosófico del siglo XVIII, íntimamente relacionado con la Ilustración, se caracterizaba por centrar su interés en la fe y la piedad. Sus partidarios trataban de usar el racionalismo como vía para demostrar la existencia de un ser supremo. En este periodo, la fe y la piedad eran parte integral en la exploración de la filosofía natural y la ética, además de las teorías políticas del momento. Sin embargo, prominentes filósofos ilustrados como Voltaire y Jean-Jacques Rousseau cuestionaron y criticaron la misma existencia de instituciones como la Iglesia y el Estado.

El siglo XVIII vio también el continuo auge de las ideas empíricas en la filosofía, ideas que eran aplicadas a la política económica, al gobierno y a ciencias como la física, la química y la biología.

En la historia nada es casual, un hecho es la consecuencia inevitable de otros que lo precedieron. La Revolución Francesa, si bien tuvo otras causas, no hubiera sido posible sin la presencia del iluminismo que poniendo luz sobre el oscurantismo de la Edad Media, época en que se impedía pensar libremente, se alejó de los dogmas religiosos para explicar el mundo y sus acontecimientos, para hacerlos a la luz de la razón. El iluminismo tampoco hubiera existido de no haberlo precedido un debilitamiento del poder de la Iglesia a causa de la reforma protestante, que dividió al mundo cristiano; y del humanismo, movimiento filosófico que centró en el hombre el objeto de las preocupaciones terrenales, quitando a la religión ese privilegio, desechando el teocentrismo.

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