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1. Cancillerìa "Avanzar sin entregar soberanía"


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Ministerio de Relaciones Exteriores

Direcciòn de Prensa

Boletìn de noticias correspondiente al dìa 15.02.2013

1. Cancillerìa

"Avanzar sin entregar soberanía"

Con el canciller Luis Almagro

Escrito por: Edison Lanza

Las posiciones de Uruguay que molestan a la oposición: los golpes de Estado en la región, Medio Oriente, los derechos humanos y la integración de América Latina fueron algunos de los temas que el ministro de Relaciones Exteriores habló con Brecha. También de su futuro político. Es martes de Carnaval y un calor denso baja sobre Estación Margat. Se respira la profunda tranquilidad de ese paraje canario de viñedos y chacras. Nadie diría que aquel hombre de bombacha y camisa blanca que riega su quinta es el canciller de la República.

Tampoco nadie diría que ese hombre vegetariano a quien no le gusta "matar bichos, ni siquiera arañas", es el protagonista de fuertes enfrentamientos políticos con un establishment acostumbrado, en muchos sentidos, a una política exterior alineada con los centros de poder.

El ministro Luis Almagro terminó el año con la interpelación por la remoción del delegado blanco Juan Gabito Zóboli de la Comisión Administradora del Río de la Plata (carp) y lo empezó con la del viaje del presidente José Mujica a un acto de apoyo al presidente Hugo Chávez convocado por el gobierno venezolano. Según el Canciller, Relaciones Exteriores ha sido uno de los lugares desde el cual el gobierno marcó su impronta y desde donde se "ha hecho una fuerte acción política".

En esta entrevista con Brecha Almagro no eludió hablar de la relación con Venezuela, Estados Unidos, y de su próximo viaje a Cuba.

- Usted y el ministro Eduardo Bonomi han sido los secretarios de Estado más interpelados por la oposición y que mayor polémica política generaron. ¿A qué atribuye ese señalamiento permanente hacia dos ministros de confianza del presidente de la República?

- En realidad son dos ministerios esencialmente políticos y desde los cuales el presidente pretendió marcar su impronta, por lo tanto hemos hecho una fuerte acción política. De alguna manera es natural que así haya sido. Por otro lado creo que la oposición ha tenido una lógica de faulear, de no dejarnos trabajar tranquilos. Las últimas dos interpelaciones claramente no tuvieron sentido; como dijo (Luis) Rosadilla, por el viaje a Venezuela debieron felicitarlo al presidente en lugar de interpelarme, si uno ve por ejemplo la lista de acuerdos y negocios cerrados. Claramente te obligan a distraer la atención de la gestión, pero en mi caso las interpelaciones me fortalecieron políticamente. Yo era un ser más técnico que político y a golpe de interpelación me he transformado en un ser político.

- En el caso de la política exterior, hay un cuestionamiento al cambio de rumbo en determinadas cuestiones: el apoyo a la creación del Estado Palestino, el acatamiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso de Macarena Gelman, el vínculo con Venezuela, el rumbo de la integración y la estrategia de negociación con Argentina?

- La oposición entiende que política de Estado es hacer la política exterior de la oposición, lo cual es improcedente. Yo tengo que cumplir el programa del Frente Amplio en materia de política exterior, que tiene una profundidad intensa y, con la coyuntura a la vista, hemos intentado aplicarlo. Notoriamente, hemos profundizado en temas de Medio Oriente, se tomaron más variables sudamericanas y latinoamericanas, se buscó la diversificación de mercado y la no dependencia de unos pocos destinos?

- Hay una crítica desde la izquierda a sectores del gobierno por la influencia del pensamiento de derecha, algo que parece no haber pasado en esta gestión en la Cancillería ¿Decidió volcar la política exterior a una concepción más cercana a las definiciones de la izquierda?

- Hay cosas que nos han separado con la oposición y que para mí, tienen que ver con principios democráticos y de política exterior. La situación de Paraguay, por ejemplo, que para nosotros fue una ruptura democrática y creíamos que en ese caso teníamos que actuar firmemente en consecuencia. Reaccionamos de forma muy distinta en ese caso con una oposición que avaló esa ruptura, como ante el golpe de Estado en Honduras y el intento de golpe en Ecuador, porque nosotros creemos en la promoción de la democracia. También reaccionamos distinto ante el caso Gelman o ante la política de integración.

- Ha sido muy criticada por los partidos de oposición la lógica de círculos concéntricos que se consolidó en la región, esto es, concebir la integración a partir del Mercosur, la Unasur y la Celac, aunque ahora finalmente parecen resultar mecanismos apropiados para construir la integración política.

- En cada uno de estos círcu¬los hay que trabajar las dinámicas que más sirven al país con una hipótesis de máxima. Hemos ido a Brasil tratando de profundizar al máximo el Tratado de Asunción; con Argentina, tratando de entender su lógica, fuimos a buscar mantener los flujos comerciales; con Venezuela hemos logrado una dinámica de complementación productiva muy avanzada. Creo que hemos avanzado sin entregar soberanía, algo que no siempre fue así en la historia reciente del país.

- ¿A qué se refiere con el concepto avanzar sin entregar?

- Cuando se nos critica por la salida que acordamos para el mantenimiento y el dragado del canal Martín García, yo respondo que los gobiernos blancos y colorados entregaron jurisdicción plena a la Argentina en la salida del Río de la Plata, se cobran peajes diferenciales en el Martín García y el 30 por ciento va para Argentina, se entregó el dragado de canales en aguas comunes? y todo esto quedó firme con notas reversales firmadas.

- Volviendo a la integración, la discusión reiterada hace algunos meses, sobre la necesidad de que Uruguay se retirara del Mercosur y buscara acuerdos bilaterales con extra región, alentada por líderes de opinión de distinto pelo, se disipó. ¿Observa una consolidación de la estrategia integracionista?

- Una cosa es el discurso político y otra cosa es cuando nos vamos a jugar los tantos en serio. Cada vez que hay un tema comercial con Argentina o Brasil, los industriales o los exportadores, lo que reclaman es que se respete el Mercosur, porque eso significa mejores resultados para el comercio. Además estamos operando en un contexto internacional hipercrítico, y el esquema que aplicamos, de trabajar en la región y buscar diversificar mercados, no funcionó mal. Por supuesto que esto se ha visto favorecido por la figura icónica en la que se ha transformado el presidente Mujica a nivel internacional. Pero es indudable que ha funcionado, incluso hoy hay muchas inversiones que vienen a Uruguay para exportar al resto de la región.

- Recién hablaba del apego a principios de promoción de la democracia y defensa de los derechos humanos. Sin embargo, se ha criticado al gobierno por apoyar la postulación de Cuba para presidir la Celac, cuya carta democrática parece no cumplir en toda su extensión el modelo cubano. De hecho, en su momento, fue muy significativo que Mujica recibiera a las Damas de Blanco. ¿Qué responde a ello?

- Cuba ya presidió la Cumbre Iberoamericana en la década de 1990, así que hay antecedentes en ese sentido. Por supuesto que hubo discusiones cuando se hizo la cláusula democrática de la Celac, entre democracia representativa y democracia participativa, una discusión vieja como el agujero del mate, pero son variables para considerar. Las cosas que tenemos que discutir con Cuba, las discutiremos con los cubanos, pero quiero decir que es significativo que los 33 países de la Celac apoyen a Cuba, y que el presidente de Chile, Sebastián Piñera, le entregue la presidencia a Raúl Castro.

- ¿Es una suerte de carta de crédito al proceso de reformas que tímidamente inició Raúl Castro? ¿Uruguay puede ayudar a profundizar la democracia desde una perspectiva latinoamericana?

- Lo primero es que el sistema de gobierno cubano lo eligen los cubanos y Uruguay no se va a meter en ningún lugar en el que no lo llamen. Tenemos muy claro el principio de no injerencia en los asuntos internos de otro Estado. Tengo muchas ganas de concretar la visita a Cuba en los próximos días y nuestras conversaciones con Cuba tienen el afán de construir, en las coincidencias que son muchas, pero también, cuando no estemos tan de acuerdo.

- De acuerdo a la Constitución venezolana, el tiempo se convirtió en un factor central para definir la continuidad de Hugo Chávez. ¿Cómo sigue la cancillería esta situación tan compleja?

- De ninguna manera voy a especular con la salud del presidente Chávez, todo lo contrario, es el momento del reconocimiento a Chávez, como estadista venezolano-sudamericano y amigo de Uruguay. Los venezolanos van a hacer lo que deban hacer en función de su carta constitucional y nosotros seguiremos el tema de acuerdo a los partes médicos.

- La política de acercamiento a los países bolivarianos no ha supuesto un alejamiento de Estados Unidos, de hecho en estos días Búsqueda informa que el presidente Barak Obama tiene entre sus prioridades recibir a Mujica. ¿Hay un relanzamiento de la relación con Estados Unidos?

- La verdad es que hemos construido un diálogo político sincero con Estados Unidos, sobre todo a partir de las fortalezas que tenemos en el sistema multilateral. Las negociaciones para regular la industria del mercurio fueron presididas por un uruguayo (aunque la prensa uruguaya no se ocupó ?acota?), en temas de Medio Oriente, en la propia visión regional, en todos estos casos tenemos una visión similar. En la negociación bilateral estamos en la fase final de la habilitación de cítricos y ovinos.

- Votamos distanciados con algunas posiciones de Estados Unidos, por ejemplo Uruguay apoyo en Naciones Unidas la creación del Estado Palestino, ¿eso generó reproches en la relación bilateral?

-C reo que no sería bueno para Uruguay votar siempre alineado con Estados Unidos, por razones de inserción internacional y de tamaño. En ese momento el presidente (Barack) Obama habló con (Biniamin) Netaniahu y marcó un camino, muy similar al de Uruguay, aunque luego por razones políticas se abstuvo en la votación. Nosotros dimos el paso práctico, pero en lo conceptual no creo que estemos tan alejados de Estados Unidos en ese tema y en otros.

- El mundo camina hacia la multipolaridad en política exterior, ya parece impensable atarse a un solo destino en lo internacional.

- Los uruguayos somos pioneros en la visión multilateral. Muchos se olvidaron, pero China ingresa a la Organización Mundial del Comercio luego de que Enrique Iglesias invita a China a ingresar a la Ronda Uruguay del gatt. Hoy estamos trabajando para incrementar nuestra presencia en Asia y África, algo que los empresarios también asumieron hace rato. Hemos diversificado en la propia región y nos hemos acercado a la Alianza del Pacífico, voy a ir de gira oficial a Centroamérica, algo que no pasaba hace más de 20 años. Hay que jugar en toda la cancha.

- Bajaron los decibeles de la tensa relación con Argentina, a partir de la firma del mantenimiento del canal Martín García parece que se encauzó la relación. ¿Se encontró un camino de solución o es sólo un capítulo más de un diferendo de diversa intensidad?

- Estamos buscando un sistema de coparticipación en la gestión directa del canal, pero no queremos crear una nueva burocracia. Lo urgente es el mantenimiento del canal, si esto funciona creo que podemos caminar hacia una solución de fondo para el dragado.

- Todo indica que la situación Argentina se está complicando paulatinamente, a partir de la administración del mercado del dólar, caída del turismo hacia Uruguay y un nivel de inflación importante e indeterminada. ¿Preocupa al gobierno la situación económica de Argentina?

- Las variables políticas, económicas y sociales de Argentina no nos son ajenas, como no han sido ajenas en los últimos 200 años, desde que Artigas asumió como Jefe de los Orientales. Ahí tampoco era fácil y por algo Artigas decide no ir nunca a Buenos Aires, y así fue y seguirá siendo así. Todo el esquema de soberanía compartida que tenemos en el Río de la Plata o el Río Uruguay sólo se ve en algunos países europeos. La relación con Argentina es parte del día a día porque estamos totalmente entrelazados y cuando no tuvimos una buena relación, como durante las décadas de 1950 y 1960, la inversión externa en Uruguay se vino a pique. El otro tiene más escala que vos y entonces preocupa, pero eso también ha sido oportunidad para Uruguay.

- En estos días el gobierno de Reino Unido impulsa un referéndum en las Islas Malvinas para establecer qué destino quiere su población, un tema muy sensible para Argentina. ¿Qué posición adoptará el gobierno uruguayo ante ese episodio?

- A una población trasplantada no se le aplica el principio de autodeterminación, porque sería legitimar la conquista como mecanismo de apropiarse de territorios. Mañana un país asiático invade Rocha, traslada tres millones de personas y luego organiza un referéndum para quedarse con el territorio? me parece que no es aceptable, aunque esto ocurriera tres generaciones después.

- El gobierno ya está en su segunda mitad y cada vez queda menos espacio para nuevas iniciativas. ¿Qué líneas de política exterior le gustaría dejar encaminadas?

- Me gustaría consolidar algunas iniciativas que ya están en marcha, algunos logros que en política exterior son muy importantes, porque requieren de la voluntad de dos o más países. El levantamiento del bloqueo al puente Fray Bentos-Puerto Unzué con Argentina; la negociación de la industria del Mercurio que presidió Uruguay, el nuevo paradigma de la relación con Brasil; el granito de arena que pudimos haber puesto para no tener más ley de caducidad, la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas; la diversificación de mercados pese a la crisis internacional; la firme doctrina que hemos mantenido en la autodeterminación de los pueblos. Son todas cosas que generan un estándar más alto y que luego el país deberá mantener. Para cualquiera que venga, el hecho de no tener una ley de caducidad, que era una marca, un cáncer, una porquería, ya no significará una rémora.

"El colectivo decide"

Luis Almagro fue militante del Partido Nacional, pero antes de que el fa llegara a la presidencia, integró los cuadros técnicos del mpp. Hoy es dirigente del sector y los tiempos políticos comienzan a urgir definiciones. Pero no parece apresurado: "Cuando me designaron como director de Asuntos Internacionales del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca fue un cargo que no pedí, me lo ofrecieron y acepté honrado luego me ofrecieron ir como embajador a China y allá fui con gusto cuando el presidente me pide que sea su canciller, no fue algo que negocié o solicité, aunque acepté muy honrado", comentó el canciller. Su idea es seguir en esa línea. Dejará la decisión sobre su futuro político al colectivo al que pertenece. "Creo en las decisiones colectivas en política, porque las cosas que se piensan en colectivo casi siempre funcionan bien", estimó. (Brecha)



Atado a nada. Almagro sobre Mota: Uruguay pierde "posicionamiento internacional" y sólo quedan contentos "los dinosaurios"

Ayer continuaron las repercusiones en el ámbito político por el traslado de la jueza Mariana Mota desde la órbita penal a un tribunal civil. Hoy se llevará a cabo una movilización frente a la sede de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) en repudio de la decisión, que ha generado además el rechazo de organismos internacionales vinculados a la defensa de los derechos humanos.

El canciller Luis Almagro advirtió, en diálogo con la diaria, que con esto Uruguay pierde "posicionamiento internacional", porque Mota "cabalmente aplicaba las convenciones internacionales y de derechos humanos". "Pierden las víctimas. Habrá dinosaurios contentos, pero es importante que se dé un mensaje firme de reconocimiento al trabajo que hizo Mota, para dar una señal a aquéllos que pueden ser futuros Mariana Mota de que es importante que se haga ese trabajo", sintetizó.

Almagro dijo que Mota es una "jueza extraordinaria", que ha estado "cerca del ideal que se pretende del derecho y la justicia". "Es el miembro del Poder Judicial que más cabalmente entendió la dimensión del tema de los derechos humanos y la vigencia de los convenios internacionales", agregó. Aclaró que no le corresponde opinar sobre la declaración de la SCJ aunque espera que "esto no signifique en ningún caso que haya un campo de interpretación de obstaculización de la Justicia".

Ayer el ministro de la SCJ Jorge Chediak dijo a Radio Sarandí que a la hora de trasladar a un juez se toma en cuenta su perfil, y admitió que eso pudo haber determinado esta decisión. Por eso recordó los cruces de Mota con el ministro de Defensa Nacional, Eleuterio Fernández Huidobro, y las declaraciones a Página 12 que motivaron "una observación muy firme" a la jueza. También mencionó la "inadecuada" decisión de la jueza de estar en la Marcha del Silencio del 20 de mayo de 2011: "Para la Corte se apartó de su deber ético, porque no hay que exponerse a que un tercero imparcial pueda llegar a dudar de la imparcialidad del magistrado", lo cual violaría el Código Iberoamericano de Ética Judicial, según Chediak.

En los últimos meses la jueza Mota recibió críticas de figuras públicas como Gonzalo Aguirre, Jorge Batlle, Fernández Huidobro y el presidente José Mujica. En declaraciones al semanario Búsqueda y a propósito de las críticas que Mota, en entrevista con Página 12, hizo de la política uruguaya de derechos humanos, el mandatario había afirmado que le "llamó la atención" que "ni la Suprema Corte de Justicia (SCJ) ni nada parecido" se hubiera pronunciado sobre el hecho. "Esperé a ver qué pasaba, a ver si había naturales manifestaciones tras esas declaraciones, pero por ahora no las hubo", deslizó Mujica en aquella ocasión.



Que hable el FA

La noticia divulgada el miércoles generó más reacciones en el oficialismo. El diputado Felipe Michelini (Nuevo Espacio) se mostró "sorprendido, indignado por la falta de explicaciones que motivaron esta decisión y preocupado por la posición de la SCJ ante la lucha contra la impunidad". Opinó que Mota es una magistrada "responsable, profesional y calificada", y que con esta decisión la SCJ ratifica "la insensibilidad" que ha mantenido en estos años "poniéndose siempre en la vereda de enfrente de las víctimas". Consultado por las declaraciones de Chediak sobre el perfil de Mota, evaluó que podría tratarse "directamente de una represalia". "Chediak confunde las cosas: estar comprometido con una causa como la defensa de los derechos humanos no es flechar la cancha", matizó.

Michelini manifestó que para Uruguay "es un retroceso y nos deja en evidencia". "Hemos llevado adelante de buena manera la presidencia del Consejo de Derechos Humanos, intentando llevar adelante la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y ahora, cuando vayamos a Ginebra, a fines de marzo, a entregar el Informe sobre desaparición forzada de personas, tenemos que ir con esta noticia. No vamos a quedar bien parados", alertó.

El diputado pretende que el Frente Amplio (FA) emita "una declaración como partido, con una sola postura clara sobre el tema", y dijo que apoyará un posible pedido de explicaciones al Parlamento, en línea con lo planteado por el senador nacionalista Jorge Larrañaga.



De los grupos

Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, Hijos Uruguay, Crysol y el Servicio Paz y Justicia (Serpaj) recordaron ayer, en un comunicado, que Mota tiene a su cargo más de 50 casos relacionados a violaciones a los derechos humanos, y que los ha tratado "con rigor, seriedad y respeto". Denuncian que la práctica de trasladar jueces involucrados en estas investigaciones "se manifiesta de forma reiterada e inequívoca a lo largo de estos años, lo que evidencia la intención de mantener intacta la impunidad".

Reclaman que la SCJ garantice a sus magistrados el ejercicio pleno de las funciones "sin tener que estar expuestos a la voluntad o presión de otros poderes públicos o a cualquier opinión, sea cual fuere el lugar de donde provengan". También alertan de otros problemas que generan estos movimientos en la estructura judicial: "Mientras un nuevo magistrado toma conocimiento de cada expediente para reconstruir nuevamente las pruebas, dilatando los procesos por años".

Además, las organizaciones critican la "falta de voluntad política para colaborar en el cumplimiento de la sentencia pronunciada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que recae sobre nuestro país". Ayer se reunió la comisión directiva de la Institución Nacional de Derechos Humanos para evaluar la situación. "El tema está fuera de la competencia de la institución, ya que la ley así lo establece. Por esa razón no se van a realizar declaraciones como institución ni a título personal, ni se concurrirá a las marchas y actividades de apoyo a Mota fijadas para los próximos días", explicó Juan Raúl Ferreira a la salida del cónclave.

Para hoy a las 10.00 está confirmada una concentración frente a la sede de la SCJ. La convocan Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, Hijos Uruguay, la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay, Crysol, Colectivo Denunciantes Octubre 2011, Serpaj, Fundación Mario Benedetti y el PIT-CNT. (La Diaria)

Entrevista. La entrevista: Alberto Guani - Embajador de Uruguay en Alemania. " Tenemos que trabajar una agenda común con Alemania "

Perfil:

Datos: Nació en 1959

Estado civil: Soltero

Profesión: Licenciado en Relaciones Internacionales (Udelar)

Pasatiempo: "Apasionado de la música clásica"

Usted estuvo en la Embajada uruguaya cuando Berlín estaba dividido y ahora volvió. ¿Qué visión tiene ahora?

Alemania todavía está procesando su reunificación. Es un tema generacional. La gente joven ni se entera que el país estuvo dividido. Los que tenemos algunos años más sabemos que las cosas han cambiado y que el nivel de vida ha mejorado. La separación que había cada vez se siente menos y la integración se acelera en Berlín. El viajero que llega se da cuenta que es una ciudad integrada, por más que algunos sientan en su mente que el muro existe. Alemania es un país que se da cuenta de sus responsabilidades en los asuntos mundiales y que está comprometida con su democracia.

Alemania está intentando liderar la recuperación europea, ¿cómo ve ese proceso?

Mi impresión es que hay un gran compromiso de Alemania con la eurozona y con la Unión Europea (UE). Nadie piensa en el disparate que desaparecerá el euro o algo parecido. Hay un compromiso alemán con la unión monetaria. Por supuesto que el hecho crea una tensión en los miembros de la eurozona, ya que no todos están en una situación manejable de sus economías como Alemania, que tiene apenas 6% de desempleo. Alemania es consciente de esa situación: el 60% de su comercio va para los países de la eurozona y el 50% para la UE. Hay una interdependencia muy fuerte y una gran necesidad de atender a su principal mercado, aunque sin desatender al resto. Todos sabemos que las grandes empresas alemanas se proyectaron hacia EEUU, México, Brasil y China, su principal socio comercial.

¿Cuándo y cómo estima que saldrá de esta crisis la UE?

Ojalá pudiera decirlo. Según algunas opiniones ya habría algunos indicios de que lo peor de la crisis pasó, pero todo depende del agente económico. Desde la visión alemana hay una gran esperanza de que todo se supere, pero en los países del sur de Europa hay un pesimismo que no condice con el optimismo que uno ve en Alemania. Ahora bien: Alemania es el motor de Europa y si hay una locomotora que arrastra a los demás vagones, tarde o temprano ese optimismo que hay del lado alemán contagiará a los demás. Ahora sucede que las economías globalizadas están tan interdependientes que cualquier descompensación en una se refleja en las otras. Alemania es la economía más fuerte de Europa y ellos saben que es difícil avanzar si sus vecinos y socios no prosperan. Para mí, esta es la mejor Alemania de la historia, comprometida con el mundo y que terminará contagiando al resto.

¿Cómo se refleja en hechos la relación de Alemania con Uruguay?

En abril visitará Uruguay el gobernador de Hamburgo. Es importante porque ya tendemos un acuerdo con el puerto de Montevideo y es muy trascendente la visita del gobernador para reforzar la relación. Alemania intenta que su relacionamiento con América del Sur se realice vía Hamburgo, donde el 70% del movimiento es de China y el 30% de nuestra región. Por otra parte, con Alemania tenemos una relación atípica porque incluye lo cultural, lo tecnológico, la innovación y la calidad, donde tenemos para imitar y también para cooperar.

¿Qué le compra Alemania a Uruguay?

Primero carne, donde tenemos una muy buena relación precio/calidad frente a los competidores. Nos compra soja, también cítricos, arándanos, aunque no en un volumen importante. Este es un mercado de contraestación que puede absorber mucho de lo que nosotros podemos ofrecer. Es muy importante el tema de los servicios y el turismo. En marzo tendremos la denominada bolsa de turismo en Berlín, donde se capta mucho. No olvidemos que el primer barco de la temporada de cruceros fue a Uruguay con 1.000 turistas alemanes. Y tenemos temas incipientes en tecnología y software. Como dijo el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, en hortifruticultura recién estamos empezando. Es un mercado ceñido a las normas de la UE pero valoran de forma extrema la calidad y ahí tenemos una oportunidad.

¿Qué le interesa a Alemania?

Alemania nos ve como un país serio y responsable. Tenemos cualidades que los alemanes aprecian, como la libertad de comercio y de cambio, reglas de juego claras. Alemania valora mucho eso porque se está proyectando al mundo y hay países que no tienen esas facilidades que da Uruguay, incluso en materia de inversiones que dinamizan la economía. Los alemanes me han dicho muchas veces que somos un ejemplo en la región. Debemos continuar cultivando y desarrollando esa fuerte impronta.

¿Cómo valora una nueva participación en la Fruit Logistica a través de un stand de Uruguay XXI?

Esta feria de las frutas y las verduras es muy importante a nivel mundial. Conozco el esfuerzo que hacen los productores para presentarse y soy muy consciente que muchos han manifestado que quieren ir a más, lo cual me parece importante. Esta feria es una plataforma porque no es solo para vender en el mercado alemán, también tiene una proyección mundial. Tenemos que lograr una inserción internacional mucho más efectiva que en gran medida pasa por este tipo de ferias, donde los productores hacen un mano a mano con los compradores o con otros productores para intercambiar experiencias y tecnologías. Y esto es como en el deporte: el que juega contra alguien superior termina aprendiendo a jugar mejor. Tenemos la esperanza de ser en un mañana los mejores también.

¿Cuál es su desafío como embajador de Uruguay en Alemania?

Siempre decimos que la diplomacia es un fenómeno aluvional, en el sentido que suma esfuerzos. Otros, antes que yo, han hecho mucho en la Embajada. A mí me interesa poder cristalizar una potenciación de lo que podemos hacer en Alemania. Espero que, además de los deseos, las circunstancias ayuden, pese al nubarrón grande de la crisis económica. Tenemos en Alemania a un país que exporta calidad, como pretende hacer Uruguay, y muchas áreas para trabajar en conjunto. Nos falta un poco más en innovación, ciencia y tecnología, pero hay espacios para concretar. Tenemos que trabajar una agenda común con Alemania. Y hay temas para desarrollarla. (Suplemento Agropecuario – El Observador)


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